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viernes, 10 de abril de 2020

ALCALDES Y ANECDOTARIO DIVERSO DEL REALEJO ALTO DESDE 1926


Jerónimo David Álvarez García

Tras las anteriores publicaciones,1 se nos antoja la aportación de una relación comentada de alcaldes de Realejo Alto, personajes que influyeron en sus sociedades y aún permanecen en el recuerdo o subconsciente colectivo de los vecinos. Así también, se presentan varias anécdotas acaecidas en el municipio que han perdurado por tradición oral, juzgamos oportuna su recopilación.2
        
El concepto de Realejo3 nos retrotrae a la Conquista. La presencia de naturales de Gáldar, se asociará con la advocación a Santiago en la parroquia, siendo esta uno de los primeros lugares de culto cristiano.4 El pago a las ayudas materiales y personales para el asedio, sería el reparto de tierras y aguas; estos propietarios se caracterizarían por su absentismo. El sistema económico que define esa distribución quedó definido en “Las Haciendas”, dignas representantes del paisaje urbano y la geografía física-económica de los futuros Realejos. La concentración en pocas manos de los medios de producción y sus frutos, como cereales, vid o caña serán una constante hasta finales del siglo XVIII. Es entonces cuando toma el relevo político y económico la incipiente burguesía agraria local,5 pues la independencia jurídica de ambos Realejos frente a La Orotava, en favor de La Laguna, databa de 1651. La presión sobre las dehesas y la usurpación de los montes o los conflictos por el agua, (célebre pleito del Agua del Convento Agustino), definen este marco.6 La emigración, especialmente masculina, producirá desviaciones en los censos, esa migración contribuiría a la consolidación de la burguesía citada, pues sus remesas sirvieron para la adquisición de bienes muebles, inmuebles y medios de producción. El anhelo identitario favorecería la erección de conventos, ermitas y capillas, la noción de fiesta en torno a santos protectores como San Benito o San Isidro y la devoción a la Santa Cruz y Nuestra Señora de los Remedios han acompañado desde muy temprano al municipio definiendo su idiosincrasia. El desarrollo intelectual ligado a instituciones de enseñanza y espacios de la cultura, también conformarían su panorama social.7 Así, hasta su trazado delimitado por “la orografía (...) surcada de barrancos y pequeñas longueras determinó su urbanismo. En el Realejo Alto, desde la llanura donde se erigió la iglesia y se extendía la plaza irradiarían las tres calles principales. En el oeste y encaramada en una ladera del barranco de Godínez, la calle del Agua, dicho cauce prestaría su ladera opuesta a la Calle del Medio (de ahí su nombre, al situarse entre dos calles, al igual que ocurría en Realejo Bajo). Esta tomaba parte de la ladera oeste del barranco del Tornero o Cagaceite (nombre debido al exiguo caudal de agua que conducía), por último, sobre la vertiente opuesta la calle del Sol. Las edificaciones en la cima de las barranqueras tuvieron su razón en el aprovechamiento del terreno para cultivo y en precaución a las crecidas de los barrancos.8

    
Al adentrarnos en esta relación de alcaldes,9 partimos de la renuncia de Nicolás González Abreu 10 fechada en 4 de junio de 1926, asumiendo el cargo Agustín Rodríguez de la Sierra García (12.06.1926-12.02.1930).11 De su regencia se reseñará la adquisición de “Historia de Canarias” de Mariano Utrera Cabezas y la presentación del proyecto de Jesús María Perdigón 12 para el busto de Viera y Clavijo. La obra ascendió a 5.000 pesetas (costeado con el superávit del presupuesto), no obstante, se solicitó ayuda al Cabildo para el pedestal y el arreglo de la plaza. Con el fin de la década el presupuesto municipal ascendía a 72.692,54 pesetas, se precisó instalar un depósito de gasolina y Francisco Montes de Oca García, Cronista Oficial de Canarias y Académico de la Real de la Historia y Bellas Artes de San Fernando, realizó el escudo de Realejo Alto.
  
     
Pablo García y García (22.03.1930-01.05.1931).13 De esta alcaldía se destacará las obras de canalización y reforma del Agua del Convento. Administró un presupuesto superior a las 97.000 pesetas y se confirma su labor en la creación de escuelas en el casco y barrios populosos.

      
Manuel Espinosa y Chaves (26.04.1931-10.12.1933).14 Primer alcalde que fue de la Segunda República, se recalcará su empeño en el abono de facturas de medicamentos a vecinos pobres y niños. La aplicación de su política laicista, conllevó que el Consistorio no participase en la “Fiesta de Remedios”15 autorizando únicamente las cantinas y el cobro de sillas para sufragarla. El homenaje a Viera y Clavijo en colaboración con el Museo Canario de Las Palmas, en el bicentenario de su nacimiento, sería todo un acontecimiento. La secularización del Cementerio de San Agustín y los trámites para la apertura de la biblioteca,“donde la juventud pueda leer diariamente”, definieron su regencia. El elevado número de enfermos pobres de Realejo Bajo, admitidos en el Hospital Casa de Socorro, le obligó a notificar a su Ayuntamiento, reclamando una  contribución.
  
     
Manuel Hernández Pérez (13.12.1933-19.02.1936).16 Durante su administración se prohibieron las reuniones, por negativa al pago del agua que se consume en el local donde está instalada la Agrupación Socialista, para evitar perjuicios al erario público”. Ordenó retirar de la azotea de las Casas Consistoriales, la antena de radio colocada por esa sociedad mediante un “palo antiestético”, (ese grupo había dirigido el movimiento huelguista local). Presidió el solemne funeral por las víctimas de la Revolución de Asturias en la Parroquia de Santiago, al que asistieron autoridades municipales y numerosa feligresía. Este periodo aporta la noticia feliz de la adjudicación por 680.000 pesetas, del primer tramo de la carretera de La Guancha.
        

Manuel Espinosa y Chaves es restituido en la alcaldía por unos meses, hasta la designación por el Gobierno Civil de Francisco Morales Molina (17.03.1936-21.07.1936).17 Su presidencia se adhirió a la propuesta del alcalde de Buenavista, contra la colocación por el general Franco, de una ametralladora en Puerto de la Cruz durante la manifestación del Primero de Mayo, solicitando al Gobierno Civil su inmediata destitución. Aunando la enérgica protesta de 3 de mayo de 1936, contra Francisco Franco por el consistorio realejero, que declaró su profundo malestar por su presencia en la Comandancia General de Canarias, (fue mal recibido y amonestado por varios ayuntamientos de las islas al ocupar el cargo). Algunos autores y fuentes orales aventuran que fue declarado “persona non grata”, por el Realejo Alto: no existe documentación oficial que lo avale. La última disposición de este alcalde, fue oficiar a una vecina ”para que levante un muro entre el camino y el estanque que tiene en el Toscal, para evitar el peligro que ofrece a los niños que pasan por dicho camino”.
  
     
Manuel Hernández Pérez (21.07.1936-25.05.1940).Consta en acta la “Procesión General”  realizada en acción de gracias, con motivo del fin de la contienda civil, así como del funeral oficiado en la iglesia por José Antonio Primo de Rivera.18 En 1939 la plantilla del ayuntamiento ascendía a 21 trabajadores y su alcaldía costeó medicamentos y becas a vecinos, mientras el practicante Ramiro Rosado Iglesias, exigió los atrasos adeudados.
       
Miguel Cedrés Borges (25.05.1940-18.01.1950).19 El Gobierno Civil cesó al anterior alcalde y la Comisión Gestora, conllevando a un nuevo consistorio presidido por don Miguel Cedrés.20 De este mandato surge la propuesta para erigir la Cruz de los Caídos cerca de la iglesia.21 Continúan los estipendios para medicamentos a personas necesitadas y la suscripción para los damnificados por los temporales ocurridos en Cataluña. El censo de 1941 aporta la cifra de 9.120 vecinos, fundamento para solicitar unos meses después, al Estado Español el título de Villa para el municipio, además de ser sede de la incorporación de Canarias a la Corona de los Reyes Católicos, la fundación de la Parroquia de Santiago, la cuna de Viera y Clavijo y su desarrollo agrícola debido a la extracción de agua subterránea. El Mayordomo de la Cofradía de Ntra. Sra. del Carmen, Vicente Siverio Bueno, solicitó autorización y subvención para “enramar” la calle de San Agustín, (“el cabo de la guardia municipal cobrará por los puestos públicos”).22 La gestión de un préstamo a la Caja de Ahorros por 30.000 pesetas, a iniciativa del alcalde, para adquirir y reformar una casa en la calle Pérez Zamora 23 propiedad de Rosa González Zárate,24 será la génesis del Colegio Nazaret. El expediente de depuración de los funcionarios: secretario Luis Carreño Ghirlanda 25 y director de la banda de música Sebastián Díaz González, es denegado, pues durante 1936 y 1937 acreditan no pertenecer al Frente Popular ni a la Masonería. El alcalde, autorizó un crédito a favor del párroco por 800 pesetas como importe del nuevo crucificado entronizado en el cementerio municipal de San Agustín. Este alcalde otorgó permiso a la guardia municipal para traspasar y detener en el Realejo Bajo y viceversa, incluyendo el uso de la violencia, dando cuenta a la autoridad competente (norma aprobada por los dos consistorios). El oficial de biblioteca notificó la lamentable depuración de libros, perpetrada con “falta de conocimiento, negligencia o mala fe”, que unidos al descontrol en la devolución de libros contribuyó a la pérdida de fondos y nivel. Por ello solicitó la suscripción a la colección “Obras Eternas” de la Editorial Aguilar de Madrid, pues “su suscripción es de autores españoles y extranjeros que no constan en la biblioteca, estando impresos en pocos volúmenes (…) y como dice su nombre es eterna, no sólo por su valor literario sino por ser autores que nunca mueren”26. El Inspector Municipal de Farmacia, dictaminó que“el agua Del Convento no es potable, ni higiénica y por tanto peligrosa para la salud del vecindario.” Doña Manuela Ascanio de Iglesias propuso la construcción de una charca en el barranco de Godínez, mientras se inicia hacia 1947 el desmonte en la Plaza Viera y Clavijo, que trazará la carretera de La Guancha. 27 Es aprobado el expediente y planos para la construcción del Cine Viera en la Calle General Franco 28 y se concede al presidente de la “Fiesta de Remedios” la mitad de la recaudación de los ventorrillos instalados en la plaza. El alcalde concedió becas a alumnas del Colegio Nazaret. El 7 de enero de 1946 comenzó su despacho el farmacéutico Juan Violán Ferrer en la calle General Franco. Es concedida una “subvención del Ayuntamiento de 500 pesetas (…) para las obras de la Basílica que ha de erigirse en Candelaria a la Santísima Virgen del mismo nombre.” Finalmente, la Biblioteca Municipal adquirió la obra en tres tomos, “Historia de Canarias” de Viera y Clavijo por 600 pesetas.

Alejandro González Fernández, accidental (20.03.1950-25.8.1950), 29. Bajo su presidencia se participó el óbito del secretario municipal Carreño Ghirlanda. Promovió la creación de escuelas unitarias y mixtas en el casco y los barrios y mejoró la gestión del servicio de telégrafos. Reclamó la renta y rescisión del contrato por alquiler, del terreno destinado a campo de deportes del Frente de Juventudes.
       
Nicolás González del Carmen (25.08.1950-20.05.1953). 30. Gestionó las reparaciones en el Cementerio de San Agustín, las Casas Consistoriales y el acondicionamiento de la plaza de Palo Blanco. Aprobó el reglamento de la Casa de Socorro, autorizó el derribo de las capillas de la plaza  y proyectó la construcción de unas salas en el ala norte del templo para su servicio. Al clausurarse el cementerio viejo creó una parcela para enterramientos civiles en el Cementerio de San Agustín (situada en la esquina sudoeste con entrada independiente). Sufragó los gastos del deslinde con La Orotava y representó un rol preponderante, que no exclusivo, en la unificación de los dos Realejos.31.
       
Cristóbal Borges Hernández, accidental (08.07.1953-08.03.1954).32. Contribuyó con el “Hospital de Niños Fundación Dr. Guigou”. Autorizó la construcción de la ermita de La Montaña,  renovó el alquiler escolar de San Agustín y supervisó el informe del agua pública del Convento.
       
Domingo Luis Abreu (17.03.1954-08.02.1955).33. Último alcalde de Realejo Alto, ejecutó propuestas para el alumbrado público, erigió un nuevo muro de contención en el cementerio, derribado por las lluvias torrenciales, y contribuyó económicamente con las fiestas de Santiago y Nuestra Señora del Carmen. Saldó las facturas por la compra de juguetes a niños pobres en la Epifanía y estudió el proyecto de ampliación de la casa consistorial.
       
Con la unificación de ambos Realejos, Domingo Luis Estrada (1955-1967) ostentaría la alcaldía de Los Realejos.34. Le sucedieron Evelio Jiménez Fregel (1967-1974), Elpidio Hernández Toste (1974-1979), Santiago Luis García (1979-1984) primer alcalde de la Democracia, Jesús Manuel Hernández García (1985-1987), José Vicente González Hernández (1987-2003), Oswaldo Amaro Luis (2003-2011) y  Manuel Domínguez González (2011 hasta el día presente).
        
Llegados a este punto sólo resta prevenir al lector: Los juicios peyorativos sobre los alcaldes y demás personajes aquí traídos, nunca han estado en nuestro empeño investigador y divulgativo. 

         Notas
1.      Remitimos a ÁLVAREZ GARCÍA, Jerónimo David en “Aproximación a la vida cotidiana de Realejo Alto hacia 1889”, La Prensa, EL DÍA, 18.01.2015 y los números precedentes de esta serie.
2.     Diversos autores han profundizado en el anecdotario de Realejo Alto o sus capítulos antropológicos, aconsejamos la consulta de la obra de Álvaro Hernández Díaz, Carmen Nieves Luis García, José María Mesa Martín, José Hernández y Jonás Hernández o Isidro Pérez Brito entre otros.
3.      Sitio donde esta acampado un ejército. RAE.
4.     Advertimos sobre el equívoco que considera a la parroquia la primera de la isla, como ha transmitido la tradición oral y la historiografía decimonónica romántica. Un análisis de la implantación cristiana en Tenerife debe incluir, por descontado a Santiago de Realejo Alto, la Concepción lagunera, el desembarco en Añazo y los primeros cultos y fábricas que allí pudieron ser y la colocación de la primigenia efigie de Ntra. Sra. de Candelaria en las playas de Chimisay, por frailes procedentes de Gran Canaria.
5.      ARBELO GARCÍA, Adolfo, La burguesía agraria del Valle de La Orotava (1750-1823).
6.     ARBELO GARCÍA, Adolfo La Laguna, 500 años de Historia, pp. 207-238. Los continuos y numerosos pleitos entre Realejo Alto y propietarios del agua del Adelantado, han propiciado amplias fuentes y bibliografía. Anecdóticamente, se citará la misiva enviada al alcalde de Realejo Alto, por el clérigo Ignacio Llarena y Franchy, rematador del Agua del Convento en el siglo XIX, en la cual acusaba al regidor de no impedir los robos de agua perpetrados por sus vecinos, ya que él mismo participaba de esa usurpación (cfr. Archivo Histórico Municipal de Los Realejos, en adelante A.H.M.R).
7.      HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, Manuel, “Contexto geográfico, histórico y devocional,” en  AA.VV. Vitis Florigera
8.     ÁLVAREZ GARCÍA, Jerónimo David en “Extracto del Padrón General de Vecindad del Realejo Alto en 1915. Calle el Sol.” Programa de Fiestas de la Calle del  Sol, Los Realejos, 2014. 
9.     En nuestro interés por la divulgación de la relación de alcaldes habidos en los últimos noventa años, sólo se ha destacado acuerdos con cierta transcendencia política y social. Como el lector podrá adivinar, los principales temas vertidos en las actas municipales concernían a la administración cotidiana del pueblo. Sería altamente ilustrativo poder acceder en breve plazo, a la publicación de la relación similar de Realejo Bajo.
10. Nicolás González Abreu fue padre del alcalde Nicolás González del Carmen.
11.   Agustín Rodríguez de la Sierra García casó con Eduvigis Suárez Arocha, ocupó la alcaldía de Realejo Alto en varios mandatos durante el primer cuarto de siglo, e intentó renunciar a ellos en otras tantas ocasiones. Fue un claro exponente de su familia y por ende de la gran burguesía agraria local, cuyas actividades ocuparon la vida política, económica y social del municipio. Su nieto, el profesor Pedro Rodríguez de la Sierra Febles casaría con Libertad Galán Pérez.
12.  Los Perdigón fueron una célebre familia de escultores y restauradores naturales de La Orotava. Además de esta obra, varias imágenes religiosas de las parroquias realejeras, conocieron su gubia.
13.  Pablo García y García (1886-1940), nació en Realejo Alto y casó con Erminia González. Además de alcalde en diversas ocasiones, fue juez municipal y promotor de la construcción del Cementerio de San Agustín. La Historia querría que el primer inhumado en este recinto fuera su hijo, el niño Agustín García González fallecido accidentalmente, de ahí el nombre impuesto a esta necrópolis, (su sepultura restaurada y pintada de azul se erige en la entrada izquierda). Si el lector deseara profundizar en la historia de los camposantos del municipio, remitimos a ÁLVAREZ GARCÍA, Jerónimo David, “Apuntes a la Historia de los tres cementerios de Realejo Alto”, La Prensa-EL DÍA, 17.12.2011. 
14.  Vecino de San Agustín, falleció en el Puerto de la Cruz en 1976.
15.   Según consta en las pertinentes actas municipales, Ntra. Sra. de los Remedios es patrona de Realejo Alto, su octava constituía la principal festividad municipal hasta la unificación de las Fiestas de Mayo. Dentro de los conflictos religiosos, se citará a don Carlos Delgado y Delgado, párroco de Santiago (1928-1948) que amenazado de muerte, se disfrazó y huyó de la Casa Parroquial “saltando los tejados”. Su enérgico carácter agravó las desavenencias con los alcaldes por la tenencia de los sillones municipales en la iglesia, la solicitud de un concejal prohibiendo los repiques de campanas durante los plenos, los gritos proferidos durante las procesiones o la multa que le impuso el Gobierno Civil. Se ampliará la información referente a la Segunda República en el municipio en ÁLVAREZ GARCÍA, Jerónimo David, “Reseña Histórica de las Alcaldías Republicanas del Realejo Alto (1931-1936)”, en La Prensa-EL DÍA, 13.10.2012.
16.  Conocido popularmente como Manuel Dios, casó con Celia Rodríguez Guanche, vecinos de la Calle del Medio 11, según consta en el Padrón General de Vecindad del Realejo Alto en 1915, A.H.M.R. Falleció en 1958 a los 78 años.
17.   Francisco Morales Molina fue hijo de José Morales Pérez e Inés Molina Reyes, vecino de la calle El Sol, casó con Maruca Vinuesa. Falleció en 1986 a los 89 años.
18.  La actual Avenida de Los Remedios, ostentó hasta los años noventa el título de Primo de Rivera, en recuerdo a la visita efectuada a Realejo Alto en 1928, por su padre el general y primer ministro Miguel Primo de Rivera. 
19.  Agradecemos a Águeda Domínguez Luis la documentación necesaria para profundizar en su biografía, seleccionada a raíz del trabajo (inédito) realizado por esta autora, sobre la Familia Cedrés Borges. 
20.                       Miguel Cedrés Borges, nació en 1910 en la calle del Medio, hijo de Domingo Cedrés González y Benigna Borges Pérez, casó con Efidencia García León. Tras su alcaldía emigró a Venezuela dedicándose al comercio, regresó a Los Realejos tras su jubilación y falleció en Santa Úrsula en 2003, a los 93 años.
21.  Situada en las escaleras de acceso a la plaza Viera y Clavijo hasta los años noventa, en su lápida se inscribieron los realejeros del Bando Nacional fallecidos durante la Guerra Civil. Este monumento fue trasladado al Cementerio de San Agustín donde se erige actualmente y cuyo reutilizado mármol reza: “A todos los Caídos durante La Guerra Civil Española. 1936-1939”.
22. Los acuerdos referidos de las actas, se han extraído de los Libros 3º,4º, 5º, 6º,7º, 8º, 9º, 10º, 11º y 12º de Actas de Pleno del Ilustre Ayuntamiento de Realejo Alto, Libro 13º de Actas de Pleno de Ayuntamiento de Los Realejos y Libro 1º de Actas de la Comisión Municipal Permanente (1950-1955) de Ayuntamiento de Realejo Alto. A.H.M.R. Las biografías han sido recabadas de los volúmenes pertinentes, custodiados en el Juzgado Municipal de Los Realejos y con la colaboración inestimable de los descendientes de los protagonistas.
23. Actual calle El Sol, mantuvo esta denominación hasta principios de los años noventa.
24. Hija de Eliseo González Espínola, terrateniente y alcalde que fue de Realejo Alto y María Candelaria Bonifacia de Zárate y Morales. Este mandatario realejero protagonizó diversas polémicas con los párrocos y colectores de la Parroquia de Santiago. Recordaremos los continuos pleitos con la parroquia por la administración, titularidad y cobró de las tasas de sepultura del cementerio de la plaza. A esto se añade la polémica suscitada en 1869, por la tenencia del dinero destinado a reparar el Calvario de San Benito, que custodiaba el sacerdote don Domingo Mora y León. Tras múltiples gestiones, el sacerdote devolvió las cantidades retenidas, lo cual sirvió para adquirir el actual reloj de la torre de la iglesia, pues el Calvario había sido reparado, previamente con remesas de emigrantes realejeros. Según consta en la documentación catalogada en el A.H.M.R y publicada en “Boletín Informativo de Los Realejos, p.21. Junio 1993.” 
25.  Luis Carreño Ghirlanda fue secretario en propiedad del Ilustre Ayuntamiento de Realejo Alto desde 19.03.1926, bajo la alcaldía de Nicolás González Abreu, hasta su trágico fallecimiento acaecido en 05.03.1950. En los folios 27v y 28r del Libro 10º de Actas de Ilustre Ayuntamiento de Realejo Alto, consta el pésame del Consistorio a su familia.
26. En el acta municipal correspondiente se aprecia subrayadas estas dos últimas palabras.
27.  Esta obra conllevó el derribo de las capillas situadas frente a la iglesia, la posterior ampliación de la fachada del templo y el desmantelamiento del cementerio de la plaza, configurando la actual fisonomía de la plaza Viera y Clavijo. Un macabro suceso acaeció cuando La Corporación alquiló un camión para el traslado de restos humanos desde la plaza al osario de El Mocán. Los jóvenes contratados cargaron en él los restos, el vehículo subió la calle del Medio mientras los mozos encaramados en el volquete gritaban ofreciendo caballas al público, mostrando los huesos a las despavoridas vecinas que esperaban con platos y bañaderas, en las puertas de sus casas. Fueron detenidos y expulsados de su trabajo.
28. La primitiva calle del Medio también ha ostentado a lo largo de su historia los nombres de Alfonso XIII, La República, General Franco, Blas Pérez y desde los años noventa del Medio Arriba.
29. Vecino de La Cruz Santa
30.                       Nicolás González del Carmen, casó con Matilde García-Estrada y falleció en Puerto de la Cruz, en 2011a los 99 años.
31.  Durante este mandato comienza la regencia de don Ramón García Pérez (1952-1968) en la Parroquia de Santiago. Personaje también enérgico del cual avanzamos tres anécdotas. Primeramente, su negativa a celebrar la procesión de  Ntra. Sra. de los Remedios al tiempo que se celebraba un baile en el Círculo Viera y Clavijo; esto conllevó que la airada feligresía le increpara en el exterior de la Casa Parroquial, procesionando la devota imagen sin el permiso del sacerdote. Los fuegos artificiales proyectados en la Procesión de la Cruz, también serían motivo para el abandono de la  misma por parte del clérigo, al sufrir una quemadura en su cabeza. Un “Lunes de Remedios” prohibiría la procesión de Ntra. Sra. de los Remedios hasta Las Puertas del Lomo, nuevamente, los feligreses desobedeciéndole portaron el trono hasta ese lugar y abandonaron al párroco, que acompañado por la banda de música aguardó en la calle de El Sol su regreso.
32. Cristóbal Borges, conocido como Cristóbal el del Bosque, casó con Candelaria Rodríguez Díaz y falleció en 1986 a los 75 años.
33. Domingo Luis Abreu era natural de Palo Blanco y vecino de la Calle de El Sol, casó con Leonila García Hernández y  fue padre de Santiago Luis García, primer alcalde de la Democracia en Los Realejos. Falleció en 1995 a los 86 años.
34. Para profundizar sobre la Unificación de Los Realejos véase, AA.VV, Los Realejos, cinco décadas y MÉNDEZ HERNÁNDEZ, Juan en Los Realejos; dos pueblos y un sólo corazón.

                   Fotografías
                   1. “Procesión de Cruz” a su paso por el Ayuntamiento de Realejo Alto. ARCHIVO            JUAN GARCÍA DUMAS.
                   2. Don Pablo García y García, alcalde y juez municipal de Realejo Alto. JOSÉ                             PERAZA HERNÁNDEZ
                   3. Don Manuel Hernández Pérez, alcalde republicano de Realejo Alto. CELIA                           HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ.
                   4. Don Francisco Morales Molina, último alcalde republicano de Realejo Alto. INÉS            MORALES VINUESA.
                   5. Don Miguel Cedrés Borges, alcalde de Realejo Alto (1940-1950). DUVI CEDRÉS              GARCÍA.
                   6. Don Domingo Luis Estrada, primer alcalde de Los Realejos (1955-1967). A.H.M.R.

Publicado en La Prensa – El Día el 25 de octubre de 2015

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