Bienvenidos al Diario del Valle

SEARCH

sábado, 4 de abril de 2020

DON GONZALO MORALES HERNÁNDEZ. BREVE SEMBLANZA BIOGRÁFICA


Javier Lima Estévez. Historiador

Con el transcurso de los años y las incursiones que realizamos respecto al pasado realejero, advertimos y somos conscientes, cada vez más, de la enorme huella, trabajo y esfuerzo que tantos hombres y mujeres, naturales de un mismo núcleo que durante tanto tiempo permaneció partido en dos, han dejado en el transcurso de la historia. Esta semana despedíamos a uno de sus destacados hijos. El sacerdote don Gonzalo Morales Hernández (1938-2020) nos decía adiós. Atrás queda su labor encomiable en diferentes parroquias canarias y, especialmente, en el territorio venezolano por el que tanto trabajó y por el que, seguro, seguirá siendo recordado.

Apunta don Rafael Yanes Pérez, en su trabajo Autobiografía del Fundador y Director del Colegio San Agustín, algunos detalles que nos permiten tener una aproximación al perfil biográfico del recordado sacerdote. En su lectura advertimos que, desde su infancia, nuestro biografiado, con gran esfuerzo y tesón en el estudio, acumuló altas calificaciones y, además, con el fin de materializar esa máxima latina de mens sana in corpore sano, promovió entre sus compañeros la creación de un equipo de fútbol que llegó a figurar en la 3º categoría, entrenando en el campo situado en el Barranco Godínez.


El camino futuro del joven no se anunciaba claro tras el final de su etapa en el Colegio San Agustín. Las dudas e incertidumbres sobre tan importante decisión, que afectan a cualquier joven, no iban a ser en su persona una excepción. Sin embargo, la vocación sacerdotal sería su camino. En la culminación de ese acto, le acompañaron como padrinos don Rafael y su esposa, doña Margarita (incluimos en el presente artículo una imagen que forma parte de la obra de don Rafael y que recoge tal momento).

La labor sacerdotal de don Gonzalo se proyectaría en núcleos como la capital palmera, Puntallana, Puntagorda y Tijarafe, según se advierte en la reseña biográfica publicada por Nivariense Digital. También prolongó su labor en territorios americanos, siendo ejemplo de ello Santo Domingo (donde se licenció en Educación) y, por supuesto, Venezuela. En el territorio tan vinculado a la presencia canaria trabajó en un Liceo público de la propia capital. También ejerció como sacerdote en la ciudad de Guarenas. Emotivo acto se celebró en la plaza de la Iglesia de la Cruz Santa coincidiendo con los veinticinco años de su ordenación sacerdotal. Allí, durante su transcurso y teniendo don Rafael una carta de felicitación, el protagonista le solicitó que procediera a su lectura ante el público presente.

Huella importante del perfil intelectual de don Gonzalo se advierte en la publicación de su representativo libro sobre la emigración canaria, en 1996, bajo el título Fugados en velero (La historia de La Elvira).

Para don Rafael, la trayectoria del sacerdote y maestro realejero se llegaría a resumir en tres sencillas frases: “amor a su familia, amor a su pueblo natal y amor sin límites al prójimo”. Un perfil, un ser, que destacó ante su “compromiso por lo social, su dedicación al trabajo, a la enseñanza, su entrega hacia los más humildes y los más necesitados”. Descanse en paz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario