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miércoles, 12 de agosto de 2026

-. EL ESCOBAZO

Recordando al amigo Esteban Domínguez, en su segundo aniversario.

Hoy me gustaría hablar de…

Como ya el queso redondo ha comenzado a circular, quisiera hablar hoy de:

La Casa de La Parra o de los Lagares. Propiedad municipal y donde no se realizan de momento actividades de ningún tipo. Pero se lo voy a dejar a manos del concejal correspondiente.

Me gustaría hablar de: La Banda de Música La Filarmónica y su flamante medalla de La Isla, incluso de donde debe de estar ahora, y que no sea Realejo Alto, pero se lo voy a dejar a su actual presidente. Lo que, si echo de menos es, a don Pepe Febles.

También me gustaría hablar del estado de “salud” de la casa de Viera y Clavijo, pero se lo voy a dejar a don Tomás Pérez, concejal de Cultura y patrimonio histórico.

Lo mismo quería hacer con el Teatro Cine Realejos, cuyo deterioro en estos años finales, están a la vista de todos. Aquí también el Sr. Pérez, tiene algunos calderos al fuego, y se le puede quemar el “condumio”.

Otra cosa que quería comentar, era que fin le van a dar al Cine Viera de Realejo Alto. Y como es lógico, al mismo concejal, ya que debe ser de su competencia, salvo que hayan partido los trapitos con otro concejal de su propio grupo.

También me gustaría hablar del incendio de la casa junto al molino del siglo XVII en la Hacienda de Los Príncipes. Suceso al que poca importancia le han dado desde el ayuntamiento.

También me gustaría saber hasta cuando vamos a estar soportando los vecinos de Barroso las grandes infecciones que emanan del parque móvil actual, cerca de un colegio de pre escolar y un poli, donde se dan cita niños, adolescentes y jóvenes. Un foco de infección contra la salud pública que debe ser retirado a otro lugar.

También me gustaría comentar algo sobre Rambla de Castro y los falsos ecologistas, y dado el abandono de la vieja casona del siglo XVIII.

Y lo mismo haremos con el abandono la casa de Agustín Espinosa. La restauración de la Casa de La coronela en Taganga por parte de sus propietarios, y el persistente mal estado de la Casa de La Era en el mismo barrio

Del “Realexo” lo dejamos para una “edición especial” (libro), y para algún que otro entendido en “comedias”. La muerte del “Realexo” ya se presentía, y los cálculos no fallaron. Su coste económico era insostenible para un ayuntamiento tan pobre como el nuestro, y la facha personal, muy elevada, y sin resultados positivos que llegaran a las arcas municipales.

Estas y otras preguntas, nunca recibirán respuesta, sabiendo como actúa el grupo de gobierno, pero de todas ellas, hablaremos en otra ocasión, y una por una, entre otras de destacada relevada importancia.

También me gustaría hablar de los políticos por aquello de que hace algunos años, en las listas de CC al ayuntamiento de los Realejos, sólo se permitían personas que no pasaran de los 50 años pero que luego y dada la poca calidad de algunos, no se cumplió-

En la pasado legislatura hubo un candidato que tenía 62 años y salió elegido, en la presente que está a punto de concluir, se volvió a presentar y volvió a ser elegido. Ahora unos de los que formaran la nueva plancha, tiene 58, y al parecer nada pasará. Y a todo esto yo me pregunto: ¿Será que CC en Los Realejos, a no tener candidatos actos y responsables, y está pasando por la maquina de reciclaje a los que pasan de los 50 años para confeccionar sus listas? Ahí lo dejo. Reflexionen.

martes, 11 de agosto de 2026

-. EL ESCOBAZO

Recordando al amigo Esteban Domínguez, en su segundo aniversario.

Lunes dialogante

El lunes día 7 de febrero, día de espléndido sol, fue un día de conversa, como bien dice el estimado amigo Jesús Manuel Hernández García, un hombre inquieto y que el su ultimo libro pidió una subvención al concejal de cultura de ayuntamiento de Los Realejos de 300 euros para ayudar a pagas los gastos que su nuevo libro conllevaba, con la sorpresa de que tal petición se le negó alegando dicho concejal que no había dinero en cultura para editar libros.

Sorpresas de esta categoría, suelen pasar si no compartes las mismas siglas de su partido. Pero vamos, no hay que darle más vueltas al asunto, y dejemos que sea el tiempo quién ponga las cosas en su sitio.

Por otro lado, ese lunes día 7 de febrero también tuve la ocasión de dialogar con algún político local sobre temas que afectan a este municipio. Y cuando uno habla con uno y otro, vemos las diferencias y os cambios de opiniones que surgen, y que, al mismo tiempo, dejan a una un tanto “destartalados” (atontados, dicho en canario). Pero es bueno que la gente hable, que dialogue y que se exprese, pero no en la calle, o en la plaza, o en los bares, sino en el sitio adecuado. Y que nuestra voz, como vecinos e hijos naturales de este municipio, se oiga, aunque los que gobiernan no nos hagan caso. El pueblo soberano no debe de temer a nadie, si las cosas se hacen con respeto.

Ahora cuando ya las elecciones municipales están muy cerca, los políticos se preocupan por pintar las escuelas, las señalizaciones de las carreteras, acudir a las plazas a repartir sus periódicos, e incluso a repartir tarjetas navideñas en ves de arroz, o litros de aceite a los que menos tienen y están pasando hambre. Claro que para los políticos les sale más rentable las tarjetitas. Lo otro se lo dejan a Cáritas con el fin de quitarse la sobre carga de encima.

 En fin, ese lunes nos hemos enterado de cosas que no se publican en los periódicos. Unas agradables, y otras que nos sonrojan. Pero el político sabe perfectamente como conseguir votos. Las mentiras piadosas y que nunca se van a convertir en realidades son sus mejores armas.

Y antes de finalizar, quiero hacer público mi más hondo pesar el estimado amigo don Carlos Acosta García del municipio de Garachico por la irreparable pérdida de su hermano. A ese dolor familiar me uno, aunque ya sea un poco tarde, pues fue don Carlos quién me lo comunicó el lunes 7 de febrero. Rogándole de todo corazón a Dios, lo tenga entre sus elegidos.

Lunes 7 de enero, día de sorpresas. En la cual le quiero decir al Sr. Amaro Báez, que estudiaremos detenidamente su propuesta, que no es política, y que me perece interesante si hubiera gente responsable que la apoyada.

De cualquier forma, he tomado nota por si llegara a proceder y cuyo prólogo, lo dejaría en tus manos.


lunes, 10 de agosto de 2026

LA COCINA DE CAS ESTEBI, DESPIERTA PASIONES ENTRE SUS CLIENTES

Esteban Domínguez

Todos los que saben comer bien, tienen una cita en la casa de comidas Estebi, muy cerca del casco Histórico del Realejo Bajo, en un lugar privilegiado, y con muchos sitios para aparcar su coche.

En este lugar, donde el aire se mezcla con el verde de la Cordillera de Tigaiga, Vd. encontrará al maestro de la excelente cocina, entre calderos, esencias y géneros de primera calidad.

Estebi maestro de la Buena Mesa, nos muestra una selecta carta, como no podía ser de otra manera, donde el comensal, puede elegir lo mejor de sus muchos y bien confeccionados platos.

Todos ellos, rociados de exquisitos vinos, tanto nacionales como canarios o del propio Valle de la Orotava.

Los ricos platos y aliños de Estebi son un espectáculo para aquel que conoce de la cocina de gustos y sabores.

Además, ha sido varias veces galardonado con importantes premios, y su clientela le viene en muchos casos, de lugares muy conocidos, que una vez que prueban, repiten con acierto y agrado.

Amabilidad, entrega y cariño son sus “armas” preferidas de cara al cliente a la hora de elaborar sus manjares. Y sus mojos caseros, sueños de ángeles.

Las carnes y los pescados, las cremas y los arroces las domina este chef con estilo propio como buen profesional del arte culinario-Folclorista por los cuatro costados, como buen canario. Y coronando su “status personal”, maestro, profesor y alumno de la buena mesa: la que se hace con corazón y que su clientela agradece.

Estebi tiene también sus platos personalizados al servicio de los comensales. Aquí  en Casa Estebi el paladar más exigente, será saciado.

domingo, 9 de agosto de 2026

-. RECORDANDO AL AMIGO ESTEBAN DOMÍNGUEZ HERNÁNDEZ, EN EL SEGUNDO ANIVERSARIO DE SU PARTIDA (1945-2024)

José Peraza Hernández

Recuerdo que, en una mañana del mes de agosto de 2024, al despertar, la noticia comenzó a correr de boca en boca y se extendió rápidamente por las redes sociales. Era una información difícil de asimilar, tan dura como inesperada. Costaba creer que hubiera fallecido el querido realejero Esteban Domínguez Hernández, un hombre muy apreciado por todos.

Esteban era una persona ampliamente conocida, no solo en Los Realejos, sino también en numerosos rincones de Tenerife. Su nombre estuvo siempre ligado al mundo de la cultura, la historia y los medios de comunicación. Durante décadas desarrolló una intensa labor como investigador y divulgador, dedicando gran parte de su vida a rescatar y difundir la memoria histórica, las tradiciones y las costumbres del municipio que lo vio nacer.

Su legado bibliográfico constituye hoy un auténtico patrimonio para Los Realejos. Entre sus obras más destacadas se encuentran Apuntes Realejeros, Vivencias Realejeras, Misceláneas Realejeras, Los Realejos por la senda de la historia más reciente y, como coautor, Los Realejos de ayer y hoy. Libros que permanecerán para siempre como una valiosa fuente documental para las generaciones presentes y futuras.

Tuve la enorme fortuna de compartir con él una sincera amistad. Esa relación fue creciendo con el paso de los años hasta el punto de colaborar juntos en la publicación de dos libros. Además, cada semana tenía el detalle de enviarme los artículos que remitía al periódico El Día, así como otros escritos destinados a mi Diario del Valle. Aquellas conversaciones, su generosidad y su constante disposición a compartir conocimientos son recuerdos que conservaré siempre con enorme cariño.

Esteban Domínguez Hernández nació el 7 de enero de 1945. Recibió su formación en su querido municipio, aunque las circunstancias familiares hicieron que tuviera que incorporarse muy joven al mundo laboral. Desarrolló gran parte de su trayectoria profesional en el sector hotelero, especializándose en el arte de la pastelería, una profesión que desempeñó con dedicación y maestría.

Sin embargo, su verdadera pasión siempre fue la historia. Investigó, escribió y recopiló innumerables datos con el firme propósito de que la memoria de Los Realejos no se perdiera con el paso del tiempo. Gracias a su esfuerzo y constancia, dejó un legado cultural de incalculable valor que seguirá iluminando el camino de quienes deseen conocer el pasado de nuestro municipio.

En agosto de 2024 nos dejó físicamente, a los 79 años de edad, pero su obra, su ejemplo y su recuerdo permanecen vivos entre todos aquellos que tuvimos el privilegio de conocerlo. Hoy, cuando se cumple un nuevo aniversario de su partida, su ausencia sigue sintiéndose profundamente, aunque también permanece el consuelo de saber que dejó una huella imborrable.

Estoy convencido de que, desde el cielo, continúa observando con la misma serenidad y el mismo amor por la tierra que tanto quiso. Allí donde esté, seguirá siendo el cronista incansable de la historia y de la memoria de Los Realejos.

Querido amigo Esteban, nunca te olvidaremos.

Te envío un fuerte abrazo y un sinfín de besos al cielo.

Está semana, te publicare algunos de artículo que tengo por aquí, en tu memoria.

Hasta siempre, amigo. Descansa en paz.

viernes, 7 de agosto de 2026

CONTINÚAN LAS LARGAS COLAS ENTRE LAS ARENAS Y LA VERA (TF-320)

José Peraza Hernández

Lo primero es el respeto. Lo segundo, felicitar a aquellos responsables públicos que tienen la oportunidad de ejecutar obras de conservación y mejoras en beneficio de sus municipios. Eso siempre merece un reconocimiento.

Sin embargo, llega un momento en que la paciencia se agota. Y no lo digo únicamente yo; son los propios conductores, vecinos, transportistas y usuarios del transporte público quienes trasladan diariamente su malestar por una situación que se ha convertido en un problema habitual.

Quienes circulan por la carretera TF-320, entre Las Arenas y La Vera, tanto en dirección al Puerto de la Cruz como hacia La Orotava, se encuentran prácticamente a diario con largas colas que desesperan a cualquier conductor. Vehículos particulares, guaguas y camiones quedan atrapados en un embotellamiento que ya forma parte del paisaje cotidiano.

Durante mucho tiempo se afirmó que estas retenciones se debían, principalmente, a la entrada y salida de alumnos del Colegio Casa Azul. Sin embargo, la realidad ha demostrado que ese no es el verdadero problema. Las colas continúan produciéndose durante todo el año, tanto en invierno como en verano, independientemente del horario escolar.

El Cabildo de Tenerife, a través del Servicio Técnico de Carreteras y Paisaje, desarrolla actuaciones en numerosos puntos de la isla, especialmente en las vías que conectan con el sur y con la Isla Baja. Por ello surge una pregunta lógica: ¿por qué no se estudia también una solución para este tramo de la TF-320, una vía muy transitada que soporta un importante volumen de tráfico cada día?

Una posible alternativa sería la creación de un tercer carril en el tramo más conflictivo. La actuación, según puede apreciarse sobre el terreno, consistiría en retirar parte del talud situado en el margen izquierdo de la carretera, aprovechando un espacio que pertenece al propio Cabildo, sin necesidad de realizar expropiaciones a particulares.

Además, en el margen derecho existe un amplio arcén con suficiente espacio, lo que facilitaría la reorganización del tráfico y permitiría mejorar notablemente la fluidez de la circulación. Incluso muchas de estas labores podrían ejecutarse en horario nocturno, minimizando así las molestias a los miles de usuarios que utilizan diariamente esta carretera.

No se trata únicamente de una cuestión de comodidad. Hablamos de seguridad vial, de ahorro de tiempo, de reducción de emisiones provocadas por vehículos detenidos y, sobre todo, de ofrecer una respuesta eficaz a una demanda ciudadana que lleva años esperando una solución.

Para finalizar, considero que los representantes públicos de este valle deberían seguir el ejemplo de otras actuaciones conjuntas que han sabido impulsar en beneficio de la comarca. Del mismo modo que se mantuvieron reuniones para sacar adelante el proyecto del Tanatorio del Norte, sería conveniente elaborar un informe técnico y trasladarlo al consejero de Carreteras del Cabildo de Tenerife, Dámaso Arteaga, solicitando el estudio de viabilidad para la construcción de un nuevo carril en este punto de la TF-320.

Los vecinos no piden imposibles. Piden que se escuche una realidad que se vive cada día y que, por el momento, parece seguir sin aparecer en el mapa de las prioridades.

Más claro es el agua. Un proyecto que no es tan complicado. Pero si es importante.

A las espera de verlo realidad. Nunca es tarde si la dicha es buena.




miércoles, 5 de agosto de 2026

LLEGA AGOSTO, Y LA VERA SE PREPARA PARA LA CELEBRACIÓN DE SUS FIESTAS PATRONALES EN HONOR A NUESTRA SEÑORA DE CANDELARIA – 2026

José Peraza Hernández

Con la llegada del mes de agosto, el barrio de La Vera comienza a vivir los preparativos de sus tradicionales Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora de Candelaria, una de las celebraciones más esperadas y arraigadas por vecinos y visitantes.

Como viene siendo habitual cada año, el Ayuntamiento lleva a cabo diferentes labores de mantenimiento y embellecimiento del entorno, acometiendo la reparación de muros, el acondicionamiento de jardines y trabajos de pintura, con el objetivo de que el barrio presente su mejor imagen de cara a unas fiestas que reúnen a numerosas personas. Cabe recordar que estas actuaciones suelen iniciarse tras la celebración del Día del Santo Madero, el 3 de mayo.

Asimismo, está prevista la rehabilitación integral de la plaza de la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria, uno de los espacios más emblemáticos de este populoso barrio portuense. Sin embargo, por el momento, los trabajos se están desarrollando únicamente de forma parcial.

En la actualidad, las actuaciones se centran en la reparación del pavimento situado frente a la puerta principal del templo y en las inmediaciones del árbol existente en la plaza. Los operarios municipales están procediendo al levantamiento y sustitución de las losetas que presentan un notable deterioro, ocasionado principalmente por el crecimiento de las raíces del propio árbol, que con el paso del tiempo han provocado deformaciones y desperfectos en el pavimento.

Como puede apreciarse en la imagen que acompaña esta información, los trabajos continúan a buen ritmo, a la espera de que, en un futuro próximo, pueda ejecutarse la anunciada rehabilitación integral de la plaza, una actuación largamente demandada por los vecinos y que contribuirá a realzar uno de los lugares más representativos de esté populoso barrio de La Vera, en vísperas de sus esperadas fiestas patronales.



lunes, 3 de agosto de 2026

ALIMENTOS MUY ANTIGUOS

María Perelli

En el centro de la ciudad de Roma (Italia) hay una colina cubierta de arbustos y árboles, que se llama Monte Testaccio, aunque no sea un verdadero monte.  Su altura era más o menos 60 metros y ahora casi 40.  Esta es una colina artificial que se formó durante más de 300 años, desde el 74 a.C. hasta el 240 d.C.  Su nombre deriva del latín "testacius", o sea hecho de lozas, porque se compone enteramente de fragmentos - se calcula que sean 53 millones - de ánforas y jarras procedentes de las importaciones de aceite de oliva y unos otros productos de los antiguos romanos. El 80% de las ánforas se fabricaba en Baetica (ahora Andalucía), una de las más prósperas provincias de la Hispania romana.  La restante parte venía de Tripolitania (ahora Libia).

Puesto que la península itálica era poco cultivable, con largas costas marinas y altas montañas, para saciar a la gran muchedumbre de habitantes que tenían, los romanos incrementaron el cultivo de muchos productos alimentarios en otros lugares de su influencia, como Hispania y África del Norte.

Los principales productos para vivir eran el trigo (y la semejante espelta), la vid (no nos olvidamos que el vino era necesario para "desinfectar" el agua para beber y por esto se consumía casi siempre aguado) y el aceite (en latín "oleum") del árbol de olivo.

 Mientras el trigo se extendió también en otros lugares, en particular en África del Norte, y la vida en la Europa central, el aceite pronto volvió a ser el producto más importante de Hispania.  Con regularidad, barcos llenos de ánforas, fijadas a sus paredes con anillos de hierro, zarpaban desde Gades (ahora Cádiz) hacía el puerto de Ostia, en la desembocadura del río Tiber (Ostia en latín significa boca) y de allí eran remolcadas con cuerdas, contra corriente, por ocho parejas de bueyes (cuatro en cada orilla del río) hasta los almacenes en el centro de Roma.  El aceite se vendía, las ánforas se rompían y se ponían en un lugar lindante apiladas de manera ordenada; no era ventajoso ni higiénico reutilizarlas.  Los trozos de barro periódicamente se cubrían con cal para evitar el hedor a aceite rancio. En los siglos siguientes, cuando el comercio del aceite se acabó, se utilizaron estas piezas como material de relleno en las construcciones cercanas.  A mitad del siglo XX   un grupo de arqueólogos españoles individualizaron, a través de las marcas, el nombre y el lugar de las fábricas de ánforas de Baetica. 

Otro producto que se transportaba en la misma manera era el "garum", una salsa ibérica (puede ser de origen fenicia) muy apreciada por los romanos, que se ponía sobre casi todos los alimentos y se usaba como medicamento, cosmético o afrodisíaco.  Esta salsa tenía un olor muy fuerte y bastante desagradable porque se hacía - como nos cuenta el escritor latino Apicius - con asaduras de peces y pequeños peces azules de la costa atlántica, que fermentaban al sol, con sal y hierbas, en jarras o pilas de piedra, lejos de las viviendas, en varias zonas costeras de Baetica.  Tras el fin del comercio con los romanos también el garum se acabó. En 2014 se encontró una jarra de garum perfectamente conservado en las ruinas de una tienda de la destruida ciudad de Pompeya y se intentó reproducirlo.

Junto con los olivos, los romanos habían introducido otros árboles frutales, como el manzano, el peral, la higuera (hasta hoy hay un higo negro que se llama napolitano), el almendro, el nogal, el avellano (este nombre recuerda la ciudad de Avella, cerca de Nápoles, hoy Avellino, que tenía y tiene una buena producción de estas pequeñas nueces, que allí se llaman "nocciole").  En un segundo tiempo los romanos introdujeron de Oriente Medio también el melocotón, el ciruelo, el cerezo, el albaricoquero.

No se puede dejar el período de los romanos sin hablar de un producto muy importante para la futura España: el jamón crudo.  Este fue un invento de los etruscos, la más antigua refinada civilización de la Europa continental, junto con la helénica.

Los etruscos habitaban en la actual Toscana (Italia central), eran pacíficos y religiosos, honraban a los muertos con necrópolis muy adornadas y eran excelentes arquitectos, aunque si no conocemos sus viviendas porque hechas de madera.  Pero hicieron un gran invento:  el arco construido con piedras trapezoidales cerradas encima por la "clave de bóveda", la última piedra que sostenía todo el arco.  Hoy se pueden ver estos primeros arcos en la puerta de la ciudad de Volterra (cerca de Pisa, Italia) del siglo VIII a.C.  Los romanos vinieron después, dominaron a los etruscos y, siendo enemigos, borraron casi todas las huellas de su historia, todavía llena de misterios; pero incorporaron todos sus inventos, que llegaron a ser considerados romanos.

Entre las ideas de los etruscos hay la conservación de la pierna de cerdo en el siglo VI a.C.   Hay pruebas de esto asunto en las pinturas de las tumbas de Tarquinia y en los bajorrelieves de las de Caere (ambas necrópolis están en la región de Roma).  También en las catacumbas de los primeros cristianos de Roma se notan grafitos de piernas de cerdo en los sepulcros con nombres etruscos, de profesión charcuteros.  Y en Roma, cerca del famoso Coliseo, hay una pequeña calle que se llama, hasta el día de hoy, "Vía Panisperna", o sea Calle Pan y Pierna (de cerdo), donde los etruscos vendían pan y jamón en mostradores de madera a los espectadores de aquel anfiteatro.

Los romanos, o los etruscos romanizados, llevaron a Hispania el arte del jamón, que atravesando las   Galias (ahora Francia) cambió su nombre de "pierna" a "jambón" (mismo significado en latín y en dialecto gálico) y luego "jamón".  En Hispania había grandes árboles de roble con sus frutos, las bellotas, que eran el alimento de una población de cerdos negros, muy aptos para transformarse en jamón.  En realidad, este jamón es todavía uno de los productos excelentes españoles: la "pata negra".

Tras la extinción del imperio romano vinieron a la península ibérica los árabes, o los bereberes arabizados, que también dejaron sus huellas.  Vamos a analizar lo positivo que aportaron a Hispania y en el mismo período a Sicilia, donde estuvieron casi 250 años.  Ellos incrementaron los cultivos de olivos y desde entonces su producto mudó su nombre de "oleum" a "aceite" (árabe "azzayat"), mejoraron el sistema de irrigación e introdujeron importantes cultivos: del arroz, de los cítricos y de la caña de azúcar.  Al Andaluz, como se llamaron los territorios ibéricos bajo los árabes, y la isla de Sicilia proveían estos productos a todos los reinos europeos.  También se introdujeron nuevos frutos (granada, sandía, pistachio), nuevas especias y nuevas verduras (berenjena, espinaca).  Por motivos religiosos los árabes no bebían vino y la cerveza era considerada desagradable y sólo para pobres, pero bebían agua, previamente hervida con fruta o pétalos de rosas, y la leche de un tubérculo de origen egipcia, la chufa, que todavía se cultiva en la zona de Valencia.  No comían el cerdo, pero importaron, desde África del Norte, una raza de ovejas que se cruzaron con las autóctonas y producían también una finísima lana.  Se llamaron “ovejas merinas” desde el nombre de los sultanos bereberes Merinides. La exportación de estas ovejas estaba prohibida, bajo pena de muerte. Pero en tiempos modernos se vendieron a Australia, Nueva Zelanda, Argentina y Sudáfrica, países productores de lana.

Con el arroz, los cítricos, el azúcar, las almendras y el requesón de ovejas, los árabes preparaban riquísimos postres para sus sultanos. Ahora muchos pueblos de Andalucía, sobre todo durante el período de Navidad, siguen haciendo aquellas antiguas recetas y todavía tenemos las almojábanas, los alfajores, los pestiños, el mazapán, el turón, etc. Hoy en Sicilia tienen un puesto de honor los postres árabes, como la "cassata" (del árabe "kasat", pequeño cuenco donde se preparaba), los “cannolos", el "marzapane" y no se puede olvidar el "sherbet" (almíbar con hielo), que se podía hacer, aunque sin neveras, gracias a la nieve del volcano Etna, que se conservaba todo el año en fosas cubiertas de paja.  En el Renacimiento un arquitecto, pintor, escultor y organizador de fiestas de la ciudad de Florencia (Italia), Bernardo Buontalenti (1531-1608), revitalizó la receta del sherbet, añadiendo leche y huevos, y así nació el helado.

Para terminar, una nota sobre el turón.  Parece que fueron los árabes que lo divulgaron, pero algo semejante existía con los romanos y se llamaba “cupedia". La etimología del turón está también incierta. Puede ser que derive del verbo latino "torrere" (tostar). En la Sicilia árabe se llamaba "cubaida".  Sin embargo, tenemos una fecha cierta y un lugar: 1441 en la ciudad de Cremona (Italia del Norte), donde un pastelero, en la ocasión de las bodas de dos nobles, inventó un postre en forma del campanario de la ciudad, que era una gran torre. Este postre era hecho con pedazos de blanco y duro turón, que de allí se llamó, en italiano, "torrone" (gran torre).  En España la ciudad de Alicante volvió a ser el mejor productor de turón y en 1475 un pastelero alicantino escribió su receta.  El turón se difundió en muchas ciudades de España y Italia y ahora se produce también en otros países, sobre todo de América Latina.  Es verdad que, cuando una receta es buena, vola muy rápidamente en el mundo y no es fácil hallar su origen.

Imagen: cassata y cannolos de Sicilia.