VIRGEN DE CANDELARIA
María Perelli
Según
la búsqueda, en 2018, de un investigador italiano, el Alférez Giuseppe Coviello
de Únuci-Canarias, la talla original fue retrata, en 1742, en una pintura hecha
por el preciso y minucioso pintor canario José Rodríguez de la Oliva, encargado
por el comandante General de Tenerife, Duque Andrea Bonito Pignatelli, muy
devoto a la Virgen de Candelaria. Este señor, italiano, había estado nombrado,
en razón de su fuerte carácter, por el Rey Borbón del Reyno de Nápoles, para
poner orden en el interior (luchas entre familias nobles) y en el exterior
(piratería marroquí) en el archipiélago canario. El Duque arregló todo entre
1741 y 1744.
Al regresar a Italia, a Bonito provincia de Avellino, el llevó consigo el retrato de la Virgen de Candelaria y luego lo regaló a la Iglesia Madre de Bonito o Iglesia de la Asunción (Chiesa dell' Assunta en italiano), donde está hasta el día de hoy. Por lo tanto, se puede considerar este retrato como la única representación de la antigua talla de la Virgen encontrada por dos pastores guanches en 1300.

