José Peraza Hernández
En fechas no muy lejanas, concretamente el pasado día 9 de marzo del presente año 2026, recibí una llamada donde me comunicaban el fallecimiento de nuestra amiga y vecina Susana Mendoza García, a la edad de 69 años. La verdad es que me quedé sorprendido y en blanco.
Pues
anoche me informaron del percance que sufrió mi amiga y vecina NÉLIDA LUIS
HERNÁNDEZ, tras una caída ocurrida el sábado día 21 de mayo, por la que tuvo
que ser ingresada.
Pues
anoche me informaron del percance que sufrió mi amiga y vecina NÉLIDA LUIS
HERNÁNDEZ, tras una caída ocurrida el sábado día 21 de mayo, por la que tuvo
que ser ingresada.
Tengo
que decir que a NÉLIDA la conozco desde hace más de 50 años, al igual que a su
esposo José, conocido por Pepe, un realejero de pura cepa.
Prácticamente,
todo lo que puedo decir de ella es muy parecido a lo que ya expresé sobre
nuestra amiga SUSANA. Nuestra amiga y vecina, más que compañera, era una gran
amiga desde el nacimiento de la “Asociación de Vecinos Candelaria del Norte”,
de este lugar de La Vera, perteneciente al municipio de la Villa de La Orotava,
la cual comenzó en el año 1997. Parece que fue ayer, pero el tiempo vuela tan
rápido como la brisa.
Yo fui
socio, luego vocal y finalmente presidente. A partir de ahí, formé mi Junta
Directiva, donde permanecí durante catorce años. Durante todo ese tiempo conté
con la amiga y vecina Nélida, aunque todos la llamábamos cariñosamente Nena.
Quiero destacar que era carne y uña, como suele decirse, con nuestra amiga
SUSANA. De hecho, todos los días se visitaban para tomar café y charlar: unos
días en una casa y otros en la de la otra. Debo destacar que, en muchas
ocasiones, yo también las acompañaba; unas veces porque coincidía y otras por
asuntos relacionados con la Asociación.
Como
nadie se presentaba a las elecciones y para no seguir siendo siempre este que
suscribe presidente, se decidió nombrar a nuestra amiga Nena como presidenta, a
Susana como vicepresidenta y yo pasé a ocupar el cargo de secretario, entre
otros compañeros.
Tengo
que reconocer que nuestras amigas NÉLIDA y SUSANA eran un verdadero motor
todoterreno. Trabajaban las 24 horas del día. SUSANA era una persona muy
conocida y apreciada por mucha gente. Su trabajo consistía en vender lotería y
recorría el barrio casa por casa. Hacía doble labor, ya que aprovechaba también
para vender la lotería de la Asociación y, en otros momentos del año, informar
sobre excursiones y actividades previstas. Era una auténtica relaciones
públicas.
La amiga
NENA también colaboraba vendiendo entre las personas más cercanas. Además, era
quien se movía para todo lo que hubiera que hacer con su coche. Recuerdo que
las comunicaciones que había que realizar a diferentes ayuntamientos o los
viajes a Santa Cruz siempre los hacía ella. Y como ejemplo, cuando fuimos a
recoger las metopas de cada municipio de la isla, siempre íbamos con ella. Era
muy trabajadora.
Su
marido Pepe también iba con nosotros muchas veces. Siempre estuvieron muy
unidos. Aunque él no conducía, acompañaba a su mujer Nena a todos lados:
compras, gestiones y muchos traslados.
De igual
manera, ambos colaboraban pidiendo ayudas y colaboraciones a casas comerciales
durante las Semanas Culturales y otros actos organizados por la Asociación.
En una
ocasión tuve que retirarme durante dos meses por recomendación médica. Entonces
propuse, y fue aceptado, que Nena me sustituyera como presidenta de la Junta
Directiva. Tanto ella como Susana venían a visitarme y me mantenían informado
de todo. La verdad es que tenía un gran equipo y quedan muchísimas historias
por contar, como cenas en diversos guachinches o visitas a lugares donde había
buen vino, tanto por Santa Úrsula como por La Victoria.
Con
estas líneas quiero reconocer el enorme trabajo que realizaron ambas durante
tantos años. Igualmente, quiero hacerlo con su esposo José González (Pepe),
quien además de socio y colaborador ayudaba también en la capilla que lleva por
nombre “Cruz de la Candelaria”. Además, casi todas las tardes venía a ver los
partidos y pasar el rato, para luego ir a “mojar el pico” a casa del “Vaina”,
que se encontraba en La Güina Alta, lugar cercano a esta Asociación de Vecinos.
Éramos también una gran asociación de amigos, donde nació la Peña de “La
Ermita”.
Dicho
esto, quiero expresar que echaremos muchísimo de menos a nuestra querida Nena,
a quien despedimos el pasado día 22 de este mismo mes de mayo, cuando tuvo
lugar su último adiós en el Tanatorio del Norte Albia, en La Higuerita, Los
Realejos, y posteriormente fue incinerada.
Hay que
decir que Nena fue la primera mujer de este barrio de La Vera que estuvo en
este tanatorio, y corresponde al fallecimiento número 31, donde se le ofreció
su ceremonia por el cura párroco de la Parroquia Nuestra Señora de Candelaria,
don Francisco Jesús Hernández.
Hoy ya
descansa en paz al lado de Dios en el cielo, porque se lo ganó a pulso, además
de haber sido una gran mujer y una excelente madre.
Mi más
sentido pésame a toda su familia en general.
Por
último, quiero comunicar que el próximo jueves día 28 de este mismo mes de
mayo, a las 7 de la tarde, tendrá lugar la Santa Misa de salida en la
mencionada parroquia.
Me
despido con besos al cielo.
Tu amigo
José
Peraza Hernández
La Vera,
27 de mayo de 2026

No hay comentarios:
Publicar un comentario