Bienvenidos al Diario del Valle

SEARCH

lunes, 7 de septiembre de 2015

PERSONAJES DE PLAYA


Evaristo Fuentes Melián
Cada uno con su mote, he de definir algunos personajes que me encuentro en la playa.
El correcaminos.- Es un ser humano que camina y camina cada día, aunque no hace camino al andar—como diría Antonio Machado--porque las veredas que transita ya están hechas, llevan consolidadas entre barranqueras desde hace siglos. Vereditas que no crían hierba, como la del lorquiano enamorado. El correcaminos viene desde la ciudad y recorre cada día varios kilómetros en bajada, hasta desembocar como un río sin lava estelar visible en esta playa recoleta y abrigada. Es muy ordenado este correcaminos y al llegar a la arena se despoja cuidadosamente de su vestidura y se pone en ropa de deportes. Y, ¿saben lo que hace luego durante un par de horas? Pasea, sigue caminando y deja huella a lo largo y ancho en la arena de una playa descuidada, pero no suele bañarse en la mar océano. Es un solitario que muy raras veces entabla conversación, trae un orden preestablecido, cronometrado, que no le permite perder el tiempo en palabrerías.
El vozarrón.- Es un burgués sesentón que se está pegando la gran vida desde que yo frecuento esta playa de arena alborotada con malformaciones. El vozarrón no deja de parlotear toda la mañana y tiene un tronante tono de voz, con eco a lo largo de la bahía; incluso cuando nada y se monta en un entarimado de madera flotante que anclaron a cien metros mar adentro, el eco de su vozarrón llega hasta la orilla de la playa. Es holgazán y dicharachero, prototipo de burgués acomodado. Y es feliz, al menos en apariencia.
El forzudo.- Llega temprano (9,30 horas a. m.) a la playa y es singularmente hercúleo, tiene músculos, se cuida, aunque ya se excede en un par de kilitos de más; practica cada mañana ejercicios gimnásticos de mil maneras. Por ejemplo, coge una pesada piedra y se la pasa como un ‘tuya mía’ de una mano a la otra alternativamente, haciendo flexiones con los bíceps.  Es un buen chico, maestro albañil en los ratos libres. (Continuará.
Espectador

No hay comentarios:

Publicar un comentario