Bienvenidos al Diario del Valle

SEARCH

sábado, 9 de abril de 2016

BENIGNO


Juan Calero Rodríguez

Las noticias trajeron este viernes 25 de marzo la muerte de Dariel Alarcón Ramírez -tan solo Benigno, como aparece en las páginas del diario del Che en Bolivia- en París, no en el París con aguacero de César Vallejo, sino en el París del exilio cubano.

Se incorpora al Ejército Rebelde dirigido por Fidel en venganza a la muerte de su mujer en manos de los soldados batistianos. Guajiro, y analfabeto hasta después del triunfo de la Revolución Cubana, fue disputado tanto por Camilo Cienfuegos, como por el Che, por sus dotes extraordinarias de hombre de guerra, para formar parte de sus destacamentos especiales. Avanzó hacia occidente con la columna ‘Maceo’, comandada por Camilo, siendo la primera en entrar a La Habana, en 1959.

Completa su extenso historial de guerrillero instintivo haber combatido en las filas del batallón cubano en la guerra de Argelia, en 1961; infiltrarse y combatir en el exterminio de las tropas anticastrista del Escambray cubano, en 1963. Combatiente fiel al Che en la guerra del Congo, en 1965 y en 1967 en Bolivia, hasta el día en que lo toman prisionero y lo matan. Como sobreviviente del Che, huye dos mil kilómetros por tierras bolivianas siendo perseguido con una herida de bala, junto a los cubanos Harry Antonio Villegas ‘Pombo’ y Leonardo Tamayo ‘Urbano’ y tres bolivianos conocidos como Darío, Ñato e Inti, hasta entregarse en Chile. Solo cinco lograron sobrevivir. Estuvo en misión secreta en 1968, en Perú, vuelve a Bolivia en el segundo intento guerrillero, en 1969 y luego en la guerra de Angola participa en algunas de las principales batallas contra las tropas de  Holden Roberto y Jonás Sambivi, que él mismo había ayudado a formar en Cuba; así como la de ser el jefe e instructor en las dependencias especiales PETI a la mayoría de guerrilleros latinoamericanos  que  pasan  por  Cuba.

Extenso historial como guerrillero. Incómodo ante las injusticias, eterno rebelde. 

Pero este viernes 25 de marzo las noticias nos dijeron que había muerto Benigno en París, no en el París con aguacero de César Vallejo, sino en el París del exilio cubano.


No es la casualidad de un puñado de locos aventureros durante más de medio siglo, sino de varios millones de cubanos de un total de once, que han preferido combatir por su vida en las tropas del exilio o lanzarse al mar en busca de guarida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario