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viernes, 10 de mayo de 2019

DESNUDA JUNTO AL MAR


Rosario Valcárcel


                        La niña ordena por afectos
                       sus recuerdos,  Beatriz Giovanna Ramírez

 En un mundo que padecemos terrorismo, injusticia, pobreza, volcanes en erupción, el cáncer y un sinfín de virus y enfermedades nuevas que nos atacan cada día, parece que esto de crear poesía es algo casi enternecedor y más si es poesía erótica y escrita por mujeres.

Sí, porque a pesar de los pesares las mujeres no sé si es por avivar el fuego o porque hoy sepamos con entera certeza que los dioses nos han desposeído de los tabúes y de la imposibilidad de ser grandes o porque la mujer hoy es más culta y más decidida y escribe con la cabeza fría y los cinco sentidos puestos en su trabajo. Lo cierto es que hoy la literatura y el pensamiento femenino han tomado conciencia y abordan el erotismo alejándose de las vulgaridades cotidianas. Los afrontan en todas las expresiones del arte con una sutil delicadeza

Pero incluso en tiempos pasados, cuando la poesía erótica escrita por mujeres era una actividad marginada, ellas supieron olvidar que el erotismo y el pecado se confunden. Se sintieron revolucionarias, y les gustó escribir sobre aquello que estaba prohibido hablar sobre el amor pasional, sobre un recuerdo. O sobre los orgasmos soñados o vividos, o quizás porque la reflexión sobre el recuerdo era como decía Proust una forma de recuperar el tiempo perdido.

Así grandes escritoras como Anais Nin Alfonsina Storni, Silvana Ocampo o Almudena Grandes entre otras han perturbado las ensoñaciones de muchos para acentuar el hálito transformador de su creatividad y han tocado con acierto el registro erótico.


Pero hoy de quien quiero hablarles es de una feminista, activista social y política. Licenciada en Lingüística y Literatura y en Teoría Literaria y literatura aplicada por la Universidad complutense de Madrid y Máster en Investigación estudios de género, feminismo y ciudadanía, entre otros pero sobre todo una amiga- poeta colombiana llamada Beatriz Giovanna Ramírez, y de un poemario titulado Desnuda junto al mar. Un libro donde vuela a ras de piel lo amoroso. Se descubre a sí misma a través de la pasión con unos poemas de temas íntimos, tal es el caso del primer poema que abre este libro titulado El mar de tu nombre en la que se adentra en la luz azul como vacío, como simbolismo vital, como un imaginario para junto a su amado enredarse en su piel, fundirse en los sonidos en espiral. Revelar sus sentimientos.

Pronuncio tu nombre y se emocionan las olas.
En tus ojos, brillan las esmeraldas de Simbad,
arden todos los mares y los barcos,
vuelan en La isla del tesoro las doradas águilas.
En tus ojos, dulce hombre de mis días,
lagos como espejos

Pero el encuentro entre los cuerpos es para la poeta algo inocente, casi infantil, casi un rubor, y para ello utiliza una rememoración lírica, una poesía que busca más allá del alma del sexo quizás para imprimirle un carácter lúdico, una forma estética o para producir un determinado efecto al esencial erótico. Experimenta el desbordamiento de la memoria, lo desgrana, se adentra en su mundo, revolotea en los cuentos de la niñez y con los personajes elabora la gestualidad. Le otorga al poema una profundidad sonora.

En tus ojos recreo mi ilusión. Encaje
de mis huesos, nárrame un cuento con las zetas,
que quiero escuchar tu voz en mi oído;
Scheherezade te escuchará tan atenta
que de amor dormirá en nuestro
nido. Esta noche el fuego recorre nuestras venas.
Esta noche será la de los cuentos prometidos

Aporta también una poesía enamorada, de deseos y de la necesidad de gozar. Una poesía de recuerdos en donde convive la tradición popular de los ficciones y la habitual, donde sin que nos demos cuenta margullamos en el mar que se oscurece en la fiesta sagrada, y sentimos su sonoridad tan cercana que parece que podemos tocarla, que flota en ese lugar donde emergen los placeres del deseo.

Si digo orgasmo ¿tendré uno?
Hay un cielo lleno de estrellas
y una estrella que titila de emoción
en el centro, justo en el centro

Beatriz Giovanna ha sido traducida al inglés, catalán, rumano, portugués, alemán y búlgaro.

Es una poeta que sabe hilvanar con una voz espontánea y fantasiosa los temas del amor y los apetitos con una sensualidad cándida. Sabe englobar en la naturaleza, en las pasiones que cimienta nuestra vida y lo hace con una emoción tal que hace que la poesía sea creíble.

Por eso invito al lector a leer Desnuda junto al mar a bañarnos todos en el aire suave y tibio del verdadero misterio de las pasiones, de la confesión que, asalta en sus escondites más secretos, en un sin fin de imágenes y ritmos lúdicos, a renacer y a morir. A descubrir y disfrutar de la poesía de Beatriz Giovanna Ramírez.

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