Bienvenidos al Diario del Valle

SEARCH

sábado, 24 de diciembre de 2016

DE LAS AÑORADAS ESTAMPAS DE AUSTRIA, A LA HALLACA VENEZOLANA. ¡FELIZ 2017!

Antonio Pedro Tejera Reyes

1996 San José. Costa Rica. X Congreso Mundial de la AMFORHT (Associatión Mundiale pour la Formation Hoteliera et Turistique. Aquí, junto al ex presidente de Costa Rica, Rodrigo Carazo Odio, brillante promotor de la Universidad para La Paz, de las Naciones Unidas, situada en su país.

NAVIDAD Y FIN DE AÑO-AÑO NUEVO, TIEMPO DE MEDITACIÓN

Y EL MUNDO SIGUE ANDANDO…
Dejamos atrás las hojas del almanaque de este desastroso 2016, del cual apenas nos quedan unos pocos días, para abrir con ilusión nuestra mente hacia futuros horizontes que nos animen a seguir insistiendo en nuestro trabajo, fundamentado en expandir la cultura de paz que tan profundamente nos impactara allá, en ese remanso de La Naturaleza donde el visionario llorado presidente de Costa Rica – el país que no tiene ejército – Rodrigo Carazo Odio, lograra su más brillante obra con la instalación de la UNIVERSIDAD PARA LA PAZ, ese bastión de la Naciones Unidas cuyo trabajo en pro de la comprensión y la paz mundial, tuvimos la suerte de poder compartir durante algunos años, junto a sus eminentes dirigentes, Francisco Barahona, Felipe Matos y Gerardo Budowski. Unas estampas llena de hermosos recuerdos que nada ni nadie podrá nunca borrar, y que justamente en estos dificultosos momentos nos impulsan a continuar expandiendo pasajes y experiencias vividas, como un homenaje a todos los personajes que dejan marcada su existencia terrenal con hechos y realidades dignas de los mayores reconocimientos y elogios.

Un mundo lleno de esperanzas, alejado de las manipulaciones que nos acechan, nos atropellan, y nos producen esa sensación de desasosiego que algunas pocas veces nos ha invadido por momentos, y nos han querido impulsar  a “tirar la toalla”  haciendo el símil boxístico.

Austria: La Noche del Kaiserball y el Concierto de Año Nuevo

Los sueños y las utopías, suelen tener una muy íntima relación. De ahí que nos viésemos en una de estas situaciones, en un querido país hispano de estas tierras de América, disfrutando de un espléndido escenario imitando en lo posible al imperial Palacio de Hofburg, en su celebración de la Noche de Fin de Año donde hemos compartido inolvidables jornadas marcadas por el orden, la prestancia y la calidad suma que nuestros amigos austriacos saben imprimirle a todos sus actos. Son estampas para el recuerdo que inevitablemente acuden a nuestra mente en estas fechas, cargadas de vivencias incomparables donde los brillantes escenarios de la inmortal Viena y sus alrededores, nos llevan desde los decorados salones de ese histórico palacio, con claveles canarios en los años setenta, hasta las representaciones escénicas de estos años dos mil, donde ya no están presentes las ilusiones y las promesas que un día nos hicieran vibrar ante un majestuoso panorama que, aún hoy, en este monumental escenario, tienen un muy especial significado si es que queremos analizarlo en toda su importancia socio-cultural. Turismo de calidad en un mundo civilizado.


 El concierto de Año Nuevo en Viena, que se celebra en al Mulsikverein de Viena, se ha convertido en el espectáculo más importante del mundo, el día uno de Enero, con millones de espectadores en más de setenta de países, que gozan al compás de los más afamados directores de orquesta del mundo – este año el venezolano Gustavo Dudamel – de las inolvidables mágicas composiciones musicales de los más famosos compositores de la historia de la música selecta, especialmente los Strauss.

El complemento ideal de todo este panorama que Viena nos ofrece como un especial programa, lo tenemos sin duda en el célebre Concierto de Año Nuevo, hoy presenciado por millones de personas en el mundo, donde la Marcha Radetzky, con la cual se cierra este esplendoroso espectáculo lírico, ha logrado ser un himno de la alegría que traspasa la barreras idiomáticas, acompañada por esa pieza inmortal del Danubio Azul, gloria de los austriacos con su Johann Strauss de fondo.

El programa de fin de año en Viena, es mucho más que esto. Si bien estas son sus piezas fundamentales, el elaborado recorrido que se nos ofrece, podemos catalogarlo como de la más excelente calidad, con una estudiada planificación donde están siempre presentes sus auténticas “señas de identidad”, algo que nos traen al recuerdo las sabias lecciones en nuestras aulas de los queridos amigos Oskar A. Dignoes (q.e.p.d.) y Helmun Zolles, hoy un alto dirigente en la nación austriaca.
 Espléndida fotografía del salón principal del KAISERBALL, de Viena, en plena celebración del Fin de Año.

Son esas unas vivencias, y un escenario socio-económico turístico, que bien puede trasladarse a la ciudad de Lima, en ese rico Perú, donde su poder histórico y sus señas de identidad presentes en sus más recónditos rincones, le hacen ser nuestra ciudad preferida en América, para crear un programa con un potente contenido medio-ambiental, que sea punto obligado de este encuentro decembrino que mueve al mundo alrededor de su llamada: “paz en la tierra para los hombres y mujeres de buena voluntad”…

Venezuela en el Candelero

La otra cara de la moneda, nos trae a esta Venezuela actual donde quedan en el recuerdo las inolvidables reuniones hogareñas en torno a la confección del plato tradicional de la navidad venezolana, la hallaca, en cuyos encuentros de familiares y amigos existía una mística difícilmente imitable ya que estaba basada en unas tradiciones que formaban parte del sentir de un pueblo noble y legendario que preparaba con orden, acierto, alegría y cariño, una tradicional celebración navideña cuyo acto principal giraba alrededor de esta suculenta muestra gastronómica, hoy comercializada y que se puede encontrar en los frigoríficos de, por ejemplo, las Islas Canarias.


Plato tradicional de la navidad venezolana, la hallaca, en cuyos encuentros de familiares y amigos existía una mística difícilmente imitable ya que estaba basada en unas tradiciones que formaban parte del sentir de un pueblo noble y legendario/ F/ Senderos por Venezuela

Los festejos de Fin de Año, en “la Caracas de los techos rojos”, tenían para nosotros su especial significado en el Hogar Canario-Venezolano, del viejo Club Paraíso, donde un concierto lírico ponía el punto de arranque de unas festividades que concluían en la noche de fin de año, con la tradicional  presencia de las afamadas orquestas Billo´s Caracas Boys, o Los Melódicos, del célebre Renato Capriles, pasajes históricos que hoy tiene una tremenda fuerza en nuestra mente para afianzar las imágenes de una Venezuela mítica, rodeada de buenas costumbres y excelentes actos sociales que se desarrollaban dentro del más puro ambiente cosmopolita, desde los salones de los clubes sociales nacidos al amparo de su población en la diáspora, hasta los más elegantes escenarios de sus magníficos hoteles, de verdad con sus relucientes cinco estrellas, como era el caso del Hotel Caracas Hilton, unos escenarios que han desaparecido debido a “el progreso”, pero los cuales se niegan a pasar al olvido para quienes tuvimos la  enorme suerte de disfrutar de ellos.


 La famosa orquesta venezolana Billo´s Caracas Boys, fue siempre una constante en las celebraciones de fin de año en el Hogar Canario-Venezolano de Caracas.

Epílogo

Un año más que se va en el tiempo y el espacio. Un encuentro nuevamente con renovadas ilusiones, aunque algunas – como recordamos en uno de nuestros últimos artículos de opinión – sean “hojas desprendidas del árbol del corazón”… El mundo sigue andando. Estamos seguros que los que trabajamos por que impere “la buena fe como norma en los negocios y en las profesiones, el aprecio  toda ocupación útil y la dignificación de la propia en servicio de la sociedad” – Rotary Internacional –  vamos a seguir por la senda del bien y de la compresión mundial, para beneficio de una sociedad que lo merece todo, pese a los disparates, atentados y atropellos, que muchos cometen en su contra…
No es oro todo lo que reluce. ¡FELIZ AÑO 2017!

Del Grupo de Expertos de la Organización Mundial del Turismo, de las Naciones Unidas. ONU.

No hay comentarios:

Publicar un comentario