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sábado, 17 de diciembre de 2016

EL FASCINANTE MUNDO DE LAS CIRUGÍAS ESTÉTICAS

Sheina Leoni Handel

Cuando decidimos ser lindos.

“Los  jóvenes, tanto hombres como mujeres, cada vez con más frecuencia basan sus ideas de cómo debe ser su apariencia física en las imágenes que ven en los medios"
Dr. David Giles doctor David Giles, de la Universidad de Winchester, autor del libro Personality and Individual Differences "Personalidad y Diferencias Individuales

Quiero ser linda…

Las personas de la actualidad  damos un profundo valor a la belleza física, aunque  en realidad, nuestros antepasados también lo hacían. Así plasmaban su ideal de belleza en obras pictóricas y esculturas. Sin embargo, existe una importante diferencia con la época en que vivimos, y es que no tenían ni los instrumentos ni la tecnología actual, para lograr la perfección, pasando  desde el bisturí a toda una serie de cremas, inyectables  y demás que prometen poner el planeta a nuestros pies apenas sonreímos.

Pero, ¿es siempre beneficioso este afán inusitado por cambiar nuestra apariencia? Veamos.

Extraña obsesión:

La adicción a las cirugías.

Argentina, Venezuela y Brasil ocupan el ranking de los países con mayor demanda de cirugías estéticas, seguidos por Estados Unidos.. Ya no son sólo los famosos y las mujeres  los que recurren asiduamente  al quirófano: cada vez son más los que se someten a cirugías y tratamientos sin límites. Pero, ¿tenemos claro cuándo parar?

Y si bien se amplió el bien el género, también es bueno destacar  la extensión del rango de edades. A pesar de que el sector que más consulta va entre los 30 y 55 años, actualmente el límite de edades se corrió hacia un grupo que oscila entre los 15 y los 85 años.

Un fenómeno que llama fuertemente la atención es la creciente consulta de mujeres entre 65 y 85 años, no tan inclinadas a las cirugías, pero sí con una gran adicción a los tratamientos de diversa índole.

Las cirugías más pedidas según la edad.

En lo que a mujeres hace y abarcando todas las edades, la que lidera el ranking de cirugías es la de aumento de mamas. Las adolescentes ya no piden fiesta de quince, prefieren modificar algunos rasgos que no les gustan, especialmente las mamas.

.En las  mujeres jóvenes la sigue la lipoaspiración  y el tercer lugar se comparte entre la rinoplastia (operación de nariz) y una lista interminable de  tratamientos de piel.

Las mujeres de mediana edad acuden mucho a la  abdominoplastía (reducción de vientre), especialmente en el post embarazo; el mini lifting y la lipoescultura. Finalmente,  las mujeres de mayor edad recurren mucho a las cirugías de reposicionamiento de los tejidos: lifting facial, blefaroplastia (párpados), dermolipectomia de piernas (lifting de piernas) y también reducción de brazos y abdomen. También se someten a una interminable cantidad de tratamientos que ayudan al rejuvenecimiento de la piel y disminución de arrugas con infiltraciones de Botox o ácido hialurónico.
En cambio los hombres, son fanáticos de  la lipoescultura, la cirugía de párpados y el retoque de la papada con mentón.

Belleza y autoestima.

La imagen corporal suele tener un impacto muy importante sobre la autoestima. El aspecto físico, sobre todo cuando se es niño o adolescente, juega un papel muy importante en las relaciones interpersonales y por lo tanto en la formación y en el desarrollo de ésta. La aceptación de uno mismo por parte de los demás se vuelve muy importante y en este contexto el aspecto físico puede ser determinante.

El problema es concientizarnos cuando realmente necesitamos una mejora física, o cuando ésta es simplemente una exigencia de la influencia social, especialmente de los medios de comunicación y quienes los dirigen.

Muchas veces, la adicción a la cirugía está íntimamente ligada a un trastorno de la personalidad, que exige un tratamiento con psicoterapia, ya que sentirse feo puede ser un problema de actitud más que  de imagen corporal.

“Hay pacientes con adicción a las cirugías estéticas o a los tratamientos no invasivos”, afirmó Francisco Fama, cirujano y vocero de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SACPER). En algunos casos ya se hicieron cirugías que les resultaron favorables, y esto las lleva a querer algo más. En otros casos, no ven el resultado que esperaban y salen en búsqueda de otras intervenciones o prácticas.

La licenciada Adriana Guraieb,  de la Asociación Psicoanalítica Argentina  considera que sería ideal que cada persona realice una consulta psicológica antes de operarse, “No estamos demonizando las cirugías, sino que consideramos que hay que ponerle límites a los excesos. En España, las adictas son también llamadas polirretocadas. Son personas que sufren una desvalorización de sí mismas tan grave, que ponen en riesgo sus vidas, y hasta pierden sus rasgos de identidad, porque quieren parecerse a las famosas. Si la autoestima está en el subsuelo, una cirugía no la sacará de allí”.
Problemas que se esconden detrás de la cirugía estética

Como dijimos, las operaciones de cirugía estética pueden tener beneficios para aquellas personas que, presentando un adecuado equilibrio emocional, han querido cambiar algún aspecto de su físico con el que se sentían incómodas, pero a veces esconden complejos y trastornos psicológicos que deben ser descubiertos y tratados. Creen que  si logran hacer desaparecer ciertos rasgos que consideran  desagradables, tendrán más aceptación social.

Uno de los problemas más graves, explica Amaya Terrón-  licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid. -es la dismorfobia, creencia obsesiva, o preocupación personal exagerada por poseer un defecto en el aspecto físico y que es prácticamente imperceptible para otra gente. “Las personas que padecen este tipo de trastorno, son temerosas de la opinión que otras personas puedan hacer sobre ellas y su aspecto físico. La imagen corporal está distorsionada y pueden llegar a describirse a sí mismas como “deformes” o “monstruosas”, cuando en realidad su aspecto es normal.”.

Esto disminuye  la calidad de vida; y suele producir  un  trastorno depresivo mayor ,fobia social e incluso suicidio. Una persona con este trastorno se puede tratar con psicoterapia, medicamentos o ambas modalidades. Los síntomas de esta enfermedad por lo general surgen durante la adolescencia o primeras etapas de la adultez, cuando la persona es más susceptible a las críticas por su apariencia física.; y afecta tanto a hombres como mujeres por igual.

"Entre los varones, enfoca principalmente  en su musculatura, quizás no buscan una perfección estética sino algún tipo de regularidad o simetría y se obsesionan con lograrlo", dice la experta a la BBC.

Conclusión.

Existe una infinita gama de medicina estética y tratamientos a  nuestra disposición. La clave está en elegir con responsabilidad el especialista idóneo. La cirugía plástica existe para armonizar, embellecer y rejuvenecer. Lo importante es no traspasar el punto justo de equilibrio y la dosis de naturalidad que hace de ella una herramienta para lograr el ideal de belleza que cada uno desea. Y recordar siempre que “el cómo tú te ves” determinará el cómo te verá los demás. Sentirse feo o poca cosa hará que los demás te perciban de la misma forma. Si te sientes bien y agradable, los demás también lo notarán. En la mayoría de las veces, es una cuestión de actitud. Actuemos como los más lindos del mundo, y seguramente, lo seremos.

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