Antonio-Pedro Tejera Reyes
“Cultivo
una rosa blanca,
en
junio como en enero,
para
el amigo sincero,
que
me da su mano franco
y
para aquel que me arranca,
el
corazón con que vivo,
cardo
ni ortiga cultivo,
cultivo
una rosa blanca.”
José Martí.
RECUERDOS MEMORABLES
Son muchos los días y las
horas que pasamos en la Universidad para La Paz, en ese rincón de mi recordada
Costa Rica, a donde llegábamos a veces desde Canarias, y otras desde la “Venezuela saudita” –
como la llamaban por aquel entonces – cuando no faltaba ni la seguridad
personal, ni la comida, ni las medicinas, ni la gasolina estaba racionada…
tiempos pasados para recordar, que no volverán, en los cuales desde el
mismísimo Hotel Europa, en San José – la capital de Costa Rica – nos traíamos a
Maturín donde tenemos nuestra casa, los langostinos empanados especialidad de
la casa, que como en otras muchas ocasiones nos dábamos la satisfacción de
degustarlos acompañado, a miles de kilómetros de su origen. Como cuando
llevábamos de Madrid a Tenerife, los filetes de trucha y los boquerones en
vinagre, que conseguíamos en la Cafetería Libra - casi en la misma Plaza España
– un manjar con el que nos deleitábamos, al igual que con las almejas a la
marinea, de Alkalde, que también cargamos alguna vez como un delicado regalo,
en esa misma trayectoria desde Madrid a Tenerife, algo que era de agradecer,
aunque ese “privilegio” sabemos por experiencia es solo para disfrutarlo los
bienes nacidos…
Mesa de trabajo en la sede de la UPAZ, Costa Rica, con el rector Francisco Barahona (el centro) y el profesor Felipe Matos (a la izquierda) en el año 1998, conformando el proyecto Turismo y Paz, que se desarrolla desde la Villa de la Orotava, Tenerife, Islas Canarias, ahora por el modelo on line (estudios a distancia).
Cosas y casos de un pasado
que nos trae imborrables recuerdos que valoramos al cien por cien, aunque haya
personas que a todo esto no le hayan dado el valor que en su día debieron
darle, seguramente producto de todos los razonamientos y reflexiones que
contemplamos en nuestros serios artículos sobre “La Maldad bajo El Sol”.
1996. San José. Costa Rica. X Congreso Mundial de la AMFORHT (Associatión Mundiale pour la Formation Hoteliera et Turistique). Aquí, junto al fallecido ex presidente de Costa Rica, Rodrigo Carazo Odio, promotor de la Universidad para La Paz, de las Naciones Unidas, situada en su país, un punto de atracción para el “turismo senior” de EE. UU. Que acude asiduamente a sus cursos sobre el cuidado y conservación de La Naturaleza y el medio ambiente.
Ocurre entonces que el
verso de José Martí, que oportunamente colocamos al principio de esta especie
de reportaje, marca un proceder en nuestra vida que lo dice todo.
LOS PASOS EN LA UNIVERSIDAD PARA LA PAZ
Aquellas “cercas vivas”
como las llamaría nuestro recordado
sabio amigo Gerardo
Budowski , que rodeaban las grandes plantaciones de café, en
una buena parte del recorrido que hacíamos desde San José a Ciudad Colón, nos
acompañan en este mítico recuerdo de unas aventuras pasadas entre nieblas y
tremendas tormentas, en una de las cuales tuviéramos que esperar que bajase el
nivel de la corriente de agua en una barranquera, para poder cruzarla y llegar
a las impresionantes praderas de la Univer-sidad para la Paz, un paraíso
perdido con mas de 300
hectáreas de reserva natural, situada a unos 30 Km . de San José, donde se
respiraba una tranquilidad inigualable y donde coincidíamos muchas veces con
ilustres personajes mundiales de las altas esferas, como el caso del representante
de Banco Mundial, con quien concertamos un encuentro si llevábamos a buen
destino un proyecto que estaba dispuesto a apoyar, y que dio lugar a que
hiciésemos numerosas gestiones para instalar en Canarias los parque temáticos
que llamamos “Pueblos del Mundo” algo que estudiamos y elaboramos con muchos
apoyos técnicos y políticos, pero que se estrelló ante “los intereses creados”
tal como los vio en su día Jacinto Benavente. Como se dice en la jerga
venezolana, era “mucho camisón paz´ Petra” …
Nada más imponente y significativo que el Papa Francisco y la paloma blanca de La Paz.
Nuestras largas horas de
estudios concretados, muchas de las veces. en esos preciosos documentos que
guardamos celosamente, y que Francisco
Barahona (rector de la universidad) Gerardo Budowski , y Felipe Matos (directores de
programas expertos en calidad medio-ambiental) titulaban “ayuda de memoria”,
son fundamentos de una labor que desembocó en la creación de la maestría
CALIDAD TURISTICA-AMBIENTAL SOSTENIBLE Y PROMOCIÓN DE LA PAZ,
exitosamente desarrollada en las Islas Canarias con su sede en la Villa de La
Orotava, Tenerife, y que también se impartió en su primera versión experimental,
en la isla de Gran Canaria, Municipio de Telde. y de cuyos resultados obran
grandes y enjundiosos trabajos en la biblioteca de la citada universidad
intencional de las Naciones Unidas, en el Cabildo Insular de Tenerife y de Gan
Canaria, y en algunos municipios de esa isla que colaboraron ofertando becas a
sus técnicos para que siguieran esos estudios.
Recorrer las huellas de
los canarios en toda América, ha sido una constante en nuestra larga vida. Desde
encontrarnos un alumno nacido en Tenerife, en nuestros cursos de turismo en Sao
Paulo, Brasil, Universidad de Morumbí, o ver expuesto en una pared en
Antillanca, Chile - rodeados de nieve por todas partes - un póster de los
balcones de Santa Cruz de La Palma, hasta el imborrable recuerdo de la discoteca Lancelot ,
en Montevideo, toda esa constante tuvo un sorpresivo remate en la UNIVERSIDAD PARA LA
PAZ, ante los bustos de Simón Bolívar,
Andrés Bello y José Martí, - todos de indudable origen canario -
entronizados en sus pedestales en el
extenso campus de los jardines de la citada universidad, entre otros
ilustres líderes universales relacionados con sus gestas presidida por la paz,
la justicia y la razón, unos veinte, entre ellos, Mahatma Gandhi, León Tolstoi,
Eduardo Frei, Benito Juárez, etc.
Espectacular vista aérea de la UNIVERSIDAD PARA LA PAZ, un brillante logro del llorado ex presidente de Costa Rica, Rodrigo Carazo Odio, de quien guardamos un imborrable recuerdo de sus consejos y vivencias hasta lograr la fundación de este sueño que alimentó toda su vida.

Una emocionada sorpresa
rematada con la imponente obra de Thelva
Marín Mederos la cubana hija de una canaria, creadora de la obra cumbre de
esta emblemática y modélica universidad, el Monumento al Trabajo. el Desarme y
La Paz, que se entroniza en ese maravilloso
paraje llamado Campus Rodrigo
Carazo, en honor al ex presidente de Costa Rica, creador de esta ejemplar
universidad, un espacio natural de extraordinaria belleza del que tomamos
innumerables fotografías, en varias de las aventuras que recorrimos, unas veces
solos y otras acompañados, por unas sendas bien construidas y cuidadas, donde
grupos de interesados visitantes paseaban en un recogido silencio, como
intentado no molestar a los preciosos cisnes blancos como la nieve, que
reposadamente pasean sus siluetas por un hermoso lago tan azul como pueden ser
los despejados cielos que en muchos momentos nos acompañaron en esas memorables
ocasiones en que recorríamos estos ejemplares pasajes…
La justa presencia del ex presidente de Costa Rica, Oscar Arias, Premio Nobel de La Paz, en el monumento principal de la UPAZ. F/ Tejera Reyes.
Aves de muchos colores, y
ejemplares de los campos de la fauna costarricense, se encuentran en toda la
vasta extensión de la Universidad para La Paz, su habitad ideal, tal como
pudimos comprobar personalmente en muchas ocasiones.
UN MUNDO DE ESPERANZA
Así titulábamos hace mas
de quince años, un amplio reportaje de dos páginas impresas en el periódico EL
DIA, de Santa Cruz de Tenerife, sobre la Universidad para La Paz, destacando
toda la larga serie de valores que veríamos en ella, desde el día en que se nos
recibiera allí con las recordadas palabras: Te estábamos esperando”
refiriéndose al mensaje que desde nuestra formación profesional turística
sostenemos, y que no es otro que el que predica Rotary International: “la buena fe como norma en los negocios y
las profesiones, el aprecio a toda ocupación útil y la dignificación de la
propia, la aplicación del ideal de servicio… la buena voluntad y la paz…”
Toda una realidad que marca una vida signada por los hechos, lejos de las
trasnochadas retóricas en muchos de los casos creadas en mentes maquiavélicas
capaces de fulminar cuanto se les pone por delante con la finalidad de
conseguir sus ególatras propósitos.
La Universidad para La Paz, de las Naciones Unidas, es uno de los valores mundiales defensores de la ética y de la lucha contra la corrupción. Sus enseñanzas llegaron a principios de este siglo a ser impartidas en las Islas Canarias, dirigidas desde la Villa de la Orotava En su sede - Ciudad Colón, Costa Rica - se encuentra el Monumento al Trabajo, el Desarme y La Paz, una creación de la escultora cubana Thalía Marín Mederos, de madre canaria, algunas de sus obras están también entronizadas en las Islas Canarias.
Los frugales almuerzos
disfrutados en aquellas bien construidas y organizadas instala-ciones de la
Universidad para La Paz, persisten en nuestra mente con unas sobremesas
inolvidables cargadas de intercambios de conocimientos, propósitos ideales, ideas
pro-gresistas, reconocimiento, comprensión, amistad… Todo un conglomerado de lo
que la cultura de paz ofrece, como muy bien supo explicar en sus brillantes
lecciones en la maestría a la que hacemos referencia, la profesora francesa
Marie Lauree Leminier, o la costarricense Ana Báez , haciendo entender lo que
el respeto a la naturaleza supone para el bienestar social y la paz mundial.
Algo resumido como en el
verso de Martí…cardo ni ortiva cultivo… cultivo una rosa blanca… “Servir es mi vocación”.
Del Grupo de Expertos de la Organización Mundial
del Turismo. UNTWO.
Honorable Embajador de la Organización
Latinoamericana del Turismo OLATUR
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