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sábado, 5 de mayo de 2018

EL NEGOCIO DEL TURISMO, LA COMUNIDAD, Y LA RESPONSABILIDAD SOCIAL (I)


Antonio-Pedro Tejera Reyes

Cancún en 1960 era una isla desértica llena de arena, donde apenas vivían cuatro personas. Una “fantasía de banqueros” la convertiría en lo que es hoy: uno de los destinos turísticos más importantes del mundo. En nuestras vitrinas descansan dos hermosas caracolas adquiridas a unos modestos pescado-res, cuando aún no había llegado allí el turismo de masas. Miles de puestos de trabajo y una potente economía… Sueños de banqueros mejicanos…  

“Nunca desesperes en lograr tus deseos. La asiduidad y la perseverancia, si son constantes, lograrán el fin que se propongan” Jane Austen. 1945. (La Abadía de Northanger)

(Del Grupo de Expertos de la Organización Mundial del Turismo. ONU.

LAS CAUSAS JUSTIFICADAS

Una de nuestras mejores fuentes de inspiración para seguir escribiendo sobre la evolución de la sociedad mundial, lo está constituyendo el Semanario El Archivo, que publica nuestro dilecto amigo Alejando J. Gallard Prio, desde esa América de nuestros románticos sueños, que muchas de las veces parece no tener nada que ver con su realidad, y otras nos embelesa como cuando escribimos los versos “Sueños turísticos de América”.

Vamos entonces a comentar algunos de los artículos dominicales de nuestro amigo con el sano propósito de ahondar en sus reflexiones y propuestas, todas de muy excelente sentido progresista nacidas en un conocimiento de la realidad de la vida, que le ha llevado a detectar los innumerables casos que nos expone con toda la sensatez y realidad que avalan su brillante trayectoria.

EL NEGOCIO DEL TURISMO

Dice Alejandro J. Gallard; “El problema es por qué los destinos turísticos de nuestra América – con excepción de Canadá, USA y México – no logran convertir esa fuerza económica en su principal fuente de ingresos para comenzar a equilibrar su arraigado desequilibro social.

Cuando decimos que el turismo es un negocio de disciplina, no nos estamos refiriendo a que debemos uniformarnos y marchar con rigidez militar, ya que como he dicho, El Turismo es una aventura comercial muy competitiva y compleja que necesita cumplir con las ya probadas reglas de otras actividades multifacéticas como esta, además de mantener la calidad y profesionalización en el servicio y la honradez en sus operaciones. No hay destino que haya triunfado sin haber tenido que disciplinarse a sí mismo, utilizando para ello normas internacionales, que les ayude a supervisarse, controlarse y desechar la innata naturaleza del ser humano de enriquecerse aprovechándose de todo aquello que le permita operar sin responsabilidad social y mucho menos comercial.”

  “¿Qué significa todo esto? Primero honradez empresarial, o sea cumplir con las reglas que demanda un servicio público, reglas que se aplican a nivel mundial y para lo cual hay organismos establecidos que clasifican (rating en inglés) sus operaciones, tales como  Michelin y en nuestra América, la American Automóviles Association (AAA), Forbes Travel Guide, Zagat y Yelp, quienes publican catálogos informativos, donde detallan los servicios e infraestructura de la empresa turística, clasificándolas dentro de un parámetro internacional que asegura al visitante, que las ofertas que allí se describen son reales y ajustadas a la categoría que ellos otorgan a cada uno de los negocios.”

EL CASO DE MÉXICO Y LAS CANARIAS

Impresionante fotografía de Puerto de la Cruz, Tenerife, con el Volcán Teide al fondo y el Valle de la Orotava, lugar donde nació el turismo de élite en las Islas Canarias, hoy de obligada visita para el turista que llega a la isla, gracias al mundialmente famoso Loro Parque, su clima excepcional durante todo el año, y unos rasgos ancestrales que se han sabido conservar por su población, como una muestra de su histórico pasado.

Sigue Alejandro J. Gallard analizando la evolución del turismo en América: “México ha venido progresando espectacularmente en el negocio del turismo, gracias a sus diferentes programas de profesionalidad, los cuales, ha logrado despolitizar. Programas que nuestros organismos centroamericanos deberían investigar y adoptar, como la “Secretaria de Integración Turística” y la “Federación de Asociaciones de la Empresa Privada“, los de capacitación mediante foros, sesiones presenciales, conferencias y cursos, físicos y en línea, poniéndole mucha atención a situaciones de riesgo, donde han conseguido concientizar a la ciudadanía en el reportar casos específicos y a tomar las medidas necesarias para la protección de la niñez y la adolescencia, con una persistencia ejemplar, dado que en nuestra cultura la desconfianza en todo lo nuestro es algo innato.”

“En un pasado artículo, nuestro amigo y maestro Antonio-Pedro Tejera Reyes, nos habla de otra lección de constancia y disciplina: la transformación de las “Islas Afortunadas “, como eran conocidas en la antigüedad, o Islas Canarias, que logran un desarrollo sostenible turístico, basado en los recursos que la madre naturaleza les ha dado y su disciplina empresarial. De cero a 16 millones de visitantes anuales, ya que, como decía la hoy” organización Mundial del Turismo”, “en algún lugar hay un turista para usted”. Todos debemos recordar que “el turismo es riqueza para la persona, para la familia, para la comunidad y para el mundo entero”, enfatizándolo con la frase de ese recordado ministro español, Manuel Fraga Iribarne al decir “hay que instar, presionar, insistir…” y que Antonio Pedro, nos lo recuerda al decirnos que “estamos ante la conquista social más importante que ha conseguido la sociedad mundial… lo cual es una responsabilidad de todos.”

LA COMUNIDAD Y SU DESARROLLO


El Monumento al Desarme, al Trabajo y La Paz, erigido en la Universidad para La Paz, en su sede de Ciudad Colón, Costa Rica, todo un símbolo de la orientación de ese país hacia la cultura del entendimiento, la razón y la justicia, lo cual testifica con la carencia del belicismo dentro de la propia estructura de su gobierno nacional.

Continuando con nuestro comentario sobre las reflexiones del insigne Alejandro J, Gallard, nos vamos a su siguiente El Archivo, de donde extraemos lo siguiente: “Por las reacciones que recibimos del pasado El Archivo sobre las comunidades, he llegado a la conclusión que muy pocos saben de lo que estamos tratando de promover, ya que para que haya espíritu comunitario, debe haber voluntad de servicio en grupo y ni uno, ni lo otro, es parte de la cultura del mundo latinoamericano.”

“Comencemos con la opinión de mi amigo Antonio-Pedro Tejera Reyes, veterano profesor del mundo turístico y abnegado Rotario, ejemplar Club de Servicios, quien nos envió lo siguiente: “¡Ay, eso de comprometerse! querido amigo Alejandro, recuerdo que debatimos durante tres años, dentro de la Universidad de la PAZ – sobre el método a emplear en nuestra maestría sobre turismo y paz-, que más tarde dirigí en Canarias durante más de diez años sobre el valor comunitario. Valor que fue la base de sustentación de toda esa metodología sobre la que basamos la estrategia de esa enseñanza, conformando grupos que no superaba las treinta personas graduadas todas con unos estudios de más de tres años en carreras turísticas. Los dividimos en mesas con seis personas. Les exponíamos un tema, y al final les hacíamos reflexionar de forma individual – con un tiempo medido – sobre alguna cuestión relacionada con el tema expuesto. Volvíamos a insistir – con el tiempo medido nuevamente – para que la mesa completa llegase a una conclusión, que después se exponía ante todo el grupo en general, hasta llegar a un completo “acuerdo comunitario” sobre el tema. Eran unas conclusiones que produjeron varias declaraciones que tuvieron repercusiones internacionales. Los debates, dirigidos por los expertos profesionales que nos asistían, se hacían interminables. Hoy, con tu artículo se me representan en mi memoria para darme una auténtica alegría. Gracias, querido amigo, remamos en la misma dirección”.

Imagen de Rodeo de Mora, un ejemplo de los centros comunitarios que conforman un modelo de la estructura de convivencia social, en Costa Rica.

“Las palabras “comprometerse” “acuerdo comunitario” que menciona Antonio-Pedro, es el meollo para levantar a nuestros pueblos del marasmo, de ese fango de “yoquepierdismo” que nos ahoga y que no nos permite “reflexionar en forma individual”, para llegar a una conclusión que nos guíe al acuerdo en beneficio de las comunidades. No se trata de conveniencias de intereses, ni de personas, se trata de un beneficio comunitario.”

EPILOGO… HASTA MAÑANA

Pasemos página citándonos para nuestro próximo reportaje donde vamos a concluir, por esta vez, nuestros comentarios sobre las doctas reflexiones y consideraciones de nuestro Alejandro J. Gallard, las cuales nos llevan a señalar la importancia de la responsabilidad en el trabajo, así como lo transcendental en el mismo, comentando experiencias y resultados sobre el tema, de forma clara y precisa, y su mensaje para toda la América Latina.

Un ejemplo más, de la vocación de servicio que alienta e informa nuestra actividad ante la comunidad mundial. Servir es mi ocupación…

*Alejandro J. Gallard Prio nació en León, Nicaragua en 1925 y su vida está ligada a la historia de "las Américas" como a él le gusta llamar al continente. Es un referente indubitable en el desarrollo turístico de Centroamérica.  Su filosofía ha sido la de un liberal social demócrata:  un eterno luchador por los derechos a una vida en libertad y oportunidades para todos.

Fue en San Francisco donde obtuvo conocimientos de negocios y se relacionó con Venezuela. Así conoció y trabajó como Secretario bilingüe del Cónsul General de Venezuela, Carlos Febres Cordero, que fue su benefactor y maestro. Con él se trasladó a Chicago, donde crearon el Consulado de Venezuela, llegando a formar parte de la Comitiva del presidente demócrata y novelista venezolano, Don Rómulo Gallegos en su visita oficial al Presidente Truman, quienes inauguraron la estatua ecuestre del Libertador, Simón Bolívar, en Missouri.  De allí a New Orleans, ya como un profesional consular.

Mas tarde, Gallard, que, por años, tenía pendiente un viejo sueño, el convertir a su lar nativo, en un destino turístico internacional, con el apoyo de su amigo personal, Anastasio Somoza Debayle, cuando este es electo Presidente de la República, deciden crear la primera oficina de turismo a nivel presidencial y fundan la Dirección Nacional de Turismo, en Nicaragua, de la cual fue su primer presidente.

Ese es el comienzo de lo que ha sido su vida profesional, especializada a través de más de 50 años, en el turismo de congresos, convenciones y viajes incentivos, fundando para ello varios BURÓS DE CONVENCIONES Y VISITANTES, comenzando con el de Managua. 

Radicado en las afueras de Managua, Alejandro, renueva sus actividades con EL ARCHIVO, su publicación semanal, que inserta, primero en El Nuevo Diario, pero consciente de las ventajas del mundo cibernético decide crear un blog, desde donde visita el Mundo Iberoamericano a través de "nuestro-turismo.com", entre otras ediciones digitales.