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lunes, 3 de septiembre de 2018

CANARIAS, DESARROLLO Y SUBDESARROLLO


Evaristo fuentes Melian

Hay un libro antiguo muy interesante sobre la problemática canaria: “Desarrollo y Subdesarrollo de la economía canaria”, autores Oscar Bergasa y Antonio González Viéitez, editorial Guadiana, 1969.

Veamos algunos de los problemas canarios de aquella época. En cuanto a la capitalidad del archipiélago y la eterna lucha Santa Cruz de Tenerte-Las Palmas de Gran Canaria, dice textualmente: “La cantidad de energía que esta discusión restó a otros temas a lo largo del siglo XIX y primer tercio del siglo XX es inenarrable. La literatura canaria de la época es una muestra fehaciente de cómo pueden evadirse los problemas fundamentales de una sociedad…” (Páginas 32 y 33)

En otro ‘desorden’ de cosas, en cuanto a los puertos francos en la posguerra (hasta 1945), se dice: “Esta época fue aprovechada por los capitalistas canarios que, utilizando el enfoque nacionalista, intentaron controlar a las compañías comerciales (extranjeras) establecidas en las islas en beneficio propio…”

Se produce al mismo tiempo: “el dislocamiento de nuestro régimen histórico de comercio exterior, tradicionalmente muy amplio con los países extranjeros.” (Páginas 33 y 34).

En lo que respecta a enseñanza y alfabetización, en 1950, las cifras oficiales señalaban estas cantidades: provincia de Las Palmas 21,1% de analfabetos; la de Santa Cruz de Tenerife, 21,9%; mientras que la media nacional era del 14,2%.  Pero más adelante, en 1967, los mozos de remplazo eran un 24,40 % de analfabetos en la provincia de Las Palmas y un 30,18 % en la de Santa Cruz de Tenerife. (Página 71).

Si analizamos el sector de la agricultura, por ejemplo, el cultivo del tomate, se caracterizaba por “unas relaciones de producción auténticamente confusas”.  “Se entrecruzan la propiedad feudal con formas anacrónicas de contratación laboral, de modo que Canarias es la región española que paga a los trabajadores agrícolas los salarios más bajos”. (Página 95).

Se me acaba el despacio. Quizá quepa preguntarse si en el último medio siglo y en algunos aspectos de estos temas primordiales, las cosas han cambiado mucho o poco, para bien o para mal…

Espectador

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