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viernes, 15 de diciembre de 2017

ÚLTIMOS TRES GOLPES RECIBIDOS

Evaristo Fuentes Melián

1º.- Copio unos párrafos leídos hace unos días en la prensa: “En Canarias asumimos desde 1993 la desfachatez de llamar nacionalista a un partido regionalista, cuya principal estrategia consiste en sacarle al Estado Español y a Europa todo lo que se pueda y mientras se pueda”.  

En fin, (añado yo), es éste un modelo político,  canario típico,  que ha tenido aceptación en una buena parte de la población indígena (con perdón), cuyas principales características caracterológicas son: la adulonería pachorrenta, el fingimiento y el escurrir el bulto en vez de dar la cara y afrontar los graves problemas; eso, que lo haga otro.   

2º.-Escaqueo. Estoy leyendo un libro sobre la guerra del 36 que no tiene desperdicio. Se titula ‘Desertores’. Una de las cualidades más envidiada y admirada en ambos bandos, no fue precisamente el espíritu militar, sino la astucia del   soldado que conseguía escaquearse sin el castigo correspondiente, o sea,  impunemente. Por poner un ejemplo: un soldado raso  se pegó casi un año, desde mediados de 1938 hasta después del Día de la Victoria, 1º abril 1939, escaqueado sin dar un tiro-- ni recibirlo, por supuesto-- en la retaguardia, al cuidado de una de las mulas de  Intendencia, a la cual le habían pegado un tiro en una pata. Cada vez que al susodicho, a lo largo de meses y meses, le preguntaban qué misión estaba ejerciendo, él lograba convencer a los mandos superiores para que considerasen razonable que  estuviera tanto tiempo al cuidado de una mula herida de una pata. ¡Manda huevos! (con perdón).

Y 3º.- Finalizo con una frase lapidaria de mi caletre: “Los jóvenes del Primer Mundo, que nacieron alrededor de la Constitución del 78, se han tropezado con dos fechas que han hecho trizas, quizá para siempre, el Estado del Bienestar: 2001, explosión de las torres gemelas de Nueva York con  sus consecuencias; y 2007, crisis económica mundial, sin fecha concreta de recuperación”.

 ¡Feliz Día de Inocentes, queridos lectores!


Espectador

lunes, 11 de diciembre de 2017

TOLERANCIA CERO, TAMBIÉN EN LAS REDES

Cristina Tavio

¿Qué pensarían de alguien que por no comulgar con sus ideas te insultara, te amenazara o te deseara la muerte? Estoy convencida de que todos coincidiríamos en condenar este tipo de actitudes porque una cosa es que tengamos distintos puntos de vista, y otra muy diferente es atentar contra la dignidad de nuestros semejantes.

Pues parece que lo que consideramos normal y respetuoso en el trato “cara a cara” se olvida muchas veces en las redes sociales. Celebrar la muerte de una persona, amenazar a alguien o a su familia por ideas políticas o desearle algún mal parece que se han convertido en actitudes que ya no nos escandalizan como debieran.

Ha pasado recientemente con la muerte del Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, en que hemos podido leer comentarios muy desafortunados o con la secretaria primera de la Mesa del Congreso, Alicia Sánchez Camacho; tras colgar su intervención sobre la aplicación del artículo 155, un usuario ha lamentado que no haya sido víctima de los conocidos como “La Manada”, los cinco jóvenes acusados de una supuesta violación múltiple en los Sanfermines.

Les podría poner millones de ejemplos similares de tuits con un denominador común: la impunidad de estos ataques hechos desde el total anonimato. Creo que los que utilizan las redes sociales con el fin de insultar, vejar o intimidar a otra persona sin dar la cara son unos cobardes.

Hace un tiempo fui víctima de una campaña de acoso y derribo que, lejos de desanimarme, me inspiró a formular una Proposición No de Ley para evitar este tipo de violencia. Pero, sobre todo, la hice con el fin de realizar una labor pedagógica de difusión, sensibilización y concienciación social, para que los usuarios supieran que hay comentarios que pueden ser constitutivos de delito y que existen unas leyes que hay que cumplir.

 El Partido Popular también presentó hace un año una iniciativa con la que se pretendía estudiar la conveniencia de reformar la Ley Orgánica de Protección del Derecho al Honor, a la Intimidad y a la Propia Imagen delimitando su contenido y adaptándola al uso de las nuevas tecnologías.

Ahora queremos impulsar un cambio legislativo para estudiar posibles vías para acabar con el anonimato y evitar acoso, amenazas, insultos graves y posibles conductas delictivas. Tanto en aquella ocasión como en ésta, ya he escuchado las primeras voces críticas diciendo que queremos coartar la libertad de expresión.

Nada más lejos de la realidad. Ahora bien, una cosa es prohibir por prohibir y otra distinta es permitir que las redes se conviertan en un escenario de ataques gratuitos bajo la premisa equivocada de esta mal entendida libertad de expresión.

Igual que la realidad y nuestros hábitos van cambiando, tendremos que valorar si las normas actuales son suficientes para garantizar un clima de convivencia óptimo y de respeto, también en estos nuevos espacios de comunicación.

Personalmente, llevo dos años esperando la sentencia por las barbaridades que tuve que leer y que prefiero no recordar. Y todo porque alguien de forma malintencionada y como revancha política tergiversó mis palabras. Y ahí es donde radica el mal uso de las redes sociales; cuando las manipulamos en el peor de los sentidos o cuando las utilizamos para generar odio contra alguien.

Sigo creyendo que estos canales deberíamos utilizarlos tal y como haríamos si usted y yo nos encontráramos en la calle y diéramos nuestra opinión. Estoy segura de que sobrarían los insultos y las agresiones y que podríamos hacerlo desde la mesura que debe prevalecer en cualquier relación social.

La pérdida de valores, e incluso me atrevería a decir de humanidad, que se está produciendo nos tendría que hacer reflexionar, porque es responsabilidad de todos, interactuamos o no en ellas: usuarios, jueces, padres y madres, comunidad educativa, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, por poner algunos ejemplos.

Mi solidaridad con todos lo que han sufrido este tipo de violencia y mi repulsa total a los que la ejercen. Tolerancia cero, también en las redes sociales. 

#Noalaviolencia

YO ESTUVE EN LANZAROTE

Evaristo Fuentes Melián


Hace ahora medio siglo, yo estuve por vez primera en Lanzarote.

Aquí transcribo mis impresiones de entonces:

“Yo estuve en Lanzarote y desafiando la aspereza y sequedad del terreno recorrí toda la isla. Llegué por la ruta del norte hasta la Vista del Rio, y allí contemplé extasiado, a poca distancia bajo mis pies,  la legendaria isla de La Graciosa, con Alegranza y Montaña Clara. También conocí Haría, desde la altura de un bonito refugio. Y me acerqué a La Cueva de Los Verdes, única en el mundo. Esta cueva de siete kilómetros de largo sería la atracción principal de cualquier centro turístico. Y unos cientos de metros más abajo, hacia el mar,  el Jameo del Agua, maravilloso oasis de paz, que haría las delicias del más exigente turista internacional.

Y cogí al día siguiente los caminos del sur, y me acerqué al Islote de Hilario, Timanfaya y las Montañas de Fuego. El volcán hierve aún encendido bajo mis pies. Otro estupendo y coquetón refugio nos alivia la sed del camino áspero y pedregoso, caliente y volcánico. Y luego recorrí playas de arenas negras, como la de El Golfo, y de arena dorada como la cadena de playas vírgenes que se extienden desde aquí casi hasta Arrecife.

La capital tiene calles largas, rectas y llanas. Tiene cines con películas nuevas y estrenos casi a diario. Hay buenas cafeterías y se ve movimiento en las calles y en los bares. En pocas palabras: es una ciudad viva, no está anquilosada, no vive de recuerdos, sino con el rostro mirando hacia el futuro, un futuro que yo vaticino lleno de prosperidad”.

Hasta aquí mis impresiones de hace medio siglo. De mi texto de entonces se sacan dos conclusiones: 1ª, que  el turismo era todavía incipiente. Y 2ª, que había salas de cine cotidiano. Luego los cines han ido desapareciendo y el turismo creció desmesuradamente con el sector de la construcción, en especial desde que Cesar Manrique murió en un desgraciado accidente el año 1992.

Espectador

sábado, 9 de diciembre de 2017

“¡¿PERO TÚ QUÉ COÑO TE HAS CREÍDO!?”

Lorenzo de Ara

Me dijo ayer una amiga que estoy pesadito con el árbol de Navidad colocado en el muelle. Que también doy la matraca queriendo que la persona que dio la orden de situarlo en ese sitio, precisamente donde muchas veces hablaba con mi padre de la pesca y de la tradición marinera, me responda directamente: “Hola, Lorenzo, fui yo”. Ya aclaré en su momento que mi interés por el arbolito nada tiene que ver con una caza de brujas. No quiero que arda en la noche de San Juan. Otras cosas sí. Es que desearía saber el porqué de su instalación. Y sobre todo por qué no se instaló a la entrada de la Depuradora, o por fuera de la casa de algunos de los ediles del grupo de Gobierno. ¿Por qué no en el Ayuntamiento? ¿Y en el interior del antiguo Hotel Taoro? ¿Por qué no por fuera del Iders?

Mi amiga, mucho más inteligente que yo, me pide que escriba sobre el Brexit, que analice lo que está pasando y puede llegar a pasar tras la aberrante decisión de Trump declarando que Jerusalén es la capital de Israel. Que escriba sobre corrupción, economía, sobre lo bien que lo hace Antonio Lucas, Ignacio Camacho, David Gistau, Pérez-Reverte, Javier Marías, Arcadi Espada, Sánchez Dragó. Pero le respondo que no. Y se enfada la pobrecita.

“Pues escribe sobre Roberto Arlt, vamos”. El no la golpea con más fuerza. “No te interesa nada de lo que te digo”. Al contrario. Tú eres inteligente, yo un mediocre que escribe sobre banalidades y cosas por el estilo.

Mi amiga trabaja en Madrid. Tiene mi misma edad. Nos conocimos haciendo teatro en Santa Cruz. Qué tiempos. Ella defendió siempre que Lorenzo llegaría a ser el mejor autor y director de la escena española. Y también el mejor guionista y director de cine, con permiso del manchego Pedro Almodóvar. Ella lo adora, yo lo odio. Nada hay del cine de Pedro que merezca ser visionado por los cíclopes del futuro.


Pero la realidad es que es ella la que se metió el mundo en el bolsillo. Triunfó y triunfa, sobre todo en teatro. Es una actriz respetada. E.E. es mi amiga.

Pero no crean que perdí el hilo de mi artículo. El arbolito es un adefesio. ¿Un insulto? Pues no, la verdad. Tampoco hay que tomarse las cosas a la tremenda.

Pasa igual con la ornamentación navideña. Un asquito, pero no hay que alarmarse en demasía. Nos soy de los que destituyen a un Gobierno por estas meteduras de pata.

Lo que afirmo es que putadita a putadita, o sea, periclitando la confianza de los ciudadanos con acciones infantiles, un buen gobierno puede llegar perder la confianza de los votantes.

¿Que algunos votantes del PP y de Lope Afonso dejarán de hacerlo por este jodido árbol colocado en nuestro muelle? ¡Ni hablar!

Pero a más de uno y a más de dos le están entrando ganas de acercarse a algún concejal para decirle con el máximo respeto: “¡¿Pero tú qué coño te has creído!?”

Yo me muero de ganas.

EL TURISMO QUE YA LLEGÓ, UNA REVOLUCIÓN SOCIAL ANUNCIADA

Antonio-Pedro Tejera Reyes

“Uno de los sectores socio-económicos que marcan el desarrollo del turismo, es el de las personas mayores. La sabia gestión de este componente, debe proporcionar un beneficioso elemento de equilibrio en los destinos turísticos mundiales”.

COSTA RICA, UN PUNTO DE APOYO

En el año 1996, durante una memorable asamblea general de la AMFORHT (Asociación Mundial para la Formación Hotelera y Turística), en San José, tuvimos la extraordinaria oportunidad de conocer y dialogar, con el entonces ex presidente de Costa Rica, Rodrigo Carazo Odio. Uno de nuestros más recordados pasajes de nuestra vida profesional, por el significativo tema sobre el que giró nuestra larga charla: la creación de la Universidad para la Paz, su ubicación en Costa Rica, y la justificación de la misma.

1996. San José. Costa Rica. X Congreso Mundial de la AMFORHT (Associatión Mundiale pour la Formation Hoteliera  et Turistique). Aquí, junto al fallecido ex presidente de Costa Rica, Rodrigo Carazo Odio (d), promotor de la Universidad para La Paz, de las Naciones Unidas, situada en su país, un punto de atracción para el “turismo senior” de EE. UU. que acude asiduamente a los cursos sobre el cuidado y conservación de La Naturaleza y el medio ambiente, que se dictan en la citada universidad.

Nos contó este inolvidable personaje, como a base de su perseverancia y el estudio que había hecho sobre la evolución de la comunidad mundial, había conseguido que las Naciones Unidas aprobaran (1981), no solo de constituir una universidad para tratar de impulsar la paz mundial, sino como logró que se radicara esa universidad en su país, algo en lo que fue determinante el que en Costa Rica no hubiese ejército. Un país que propiciaba la paz – y lo sigue haciendo – invirtiendo en la enseñanza, lo que otros invierten en armamentos y capacitación para las guerras.

Una vez jubilado, Rodrigo Carazo, había organizado un modesto – vamos a llamarlo así – establecimiento dedicado a atraer y alojar personas mayores fundamentalmente de los EE.UU., para realizar cursos cortos sobre la materia de la paz, en esa universidad que él había instituido en el país.
Una iniciativa a la cual dedicaba su tiempo, con toda la sabiduría que su larga vida política le había dado, y cuyo señalado éxito disfrutaba con su clara visión de la contribución que estaba realizando a favor del mundo entero. Era un humanista de los pies a la cabeza, que nos ofreció unas inolvidables enseñanzas con su fácil verbo y sus claras ideas.

Estábamos ante un modelo de un movimiento que podíamos encuadrar dentro del turismo cultural, que apoyó el amplio proyecto que en aquellos mismos momentos estudiábamos con la citada Universidad para La Paz, y que más tarde lográsemos implantar en Canarias, con un señalado éxito internacional, gracias a la singular visión progresista de los políticos, Adán Martín Menis, Antonio Cruz Caballero – tristemente fallecidos – Pedro Rodríguez Zaragoza, Jaime Rodríguez Cies e Isaac Valencia Domínguez, unidos a un largo etc. de las numerosas personas que colaboraron en ese gran proyecto, no solo españoles sino prestigiosos profesionales de otras nacionalidades. Un reconocimiento público que es de justicia publicarlo.


La señalada presencia del turismo de mayores, es una constante que representa un alto índice de preferencia por los lugares históricos, bellezas naturales, museos, etc. todo un entorno relacionado con la cultura de los pueblos, que ofrece cada día un considerable aumento en las estadísticas de visitantes.  

TURISMO CULTURAL PARA MAYORES

Nos vamos directamente a este sector del turismo - el de los mayores – que ha venido apareciendo de forma progresiva, no solo bajo esa maravillosa idea de Rodrigo Carazo, sino del amplio escenario que los países desarrollados están imponiendo, como una evidencia de su sensibilidad hacia quienes, con su dedicación y su trabajo, han contribuido sanamente en la elevación del nivel de vida que permite desarrollar programas como los que comentamos.

Así, ponemos de ejemplo a la espectacular labor del IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) en España. Esta organización oficial, mueve millones de personas todos los años, cuya principal identificación es ser mayores de 55 años.

Con una gestión modélica prepara unos programas de viajes a precios sumamente baratos, que abarcan toda la geografía turística española. Su visión estratégica está basada en un estudio económico, en el cual está presente la estacionalidad, las temporadas punta del turismo internacional, el clima, los medios de transportes y los alojamientos.

Unos programas exitosos gracias al conocimiento y la profesionalidad de quienes los producen, han conseguido generar una corriente de opinión que hace que el amplio colectivo que conforma esa denominación “mayores de edad” esté pendiente anualmente del anuncio de sus viajes, los que han permitido a un importante sector de la sociedad española conocer el país de punta a punta, apoyando a las empresas turísticas, que ven como el movimiento de este sector está acomodando su economía, cubriendo los espacios que dejan fuera la tradicional afluencia del turismo vacacional, aportando así un importante recurso que en España ha supuesto que los establecimientos alojativos mantengan sus puertas abiertas todo el año – y con ello sus puestos de trabajo – cuando tradicionalmente una buena cantidad de ellos cerraban las puertas varios meses, por finalizar las temporadas turísticas provocadas por las vacaciones y las buenas condiciones climáticas.

Un modelo que señalamos en este reportaje, porque lo conocemos profundamente y lo hemos visto desarrollarse desde sus inicios, algo extendido por toda Europa, EE.UU., Canadá, etc., con sus características propias.


Vista aérea de la sede de la Universidad para la Paz, de las Naciones Unidas, dentro de la reserva del bosque El Rodeo, con una extensión de 2.100 hectáreas y una altitud de 500 a 1400 metros, ha sido para Costa Rica, un especial atractivo para el turismo de mayores, que participa asiduamente en sus cursos sobre el cuidado y la conservación de la naturaleza y el medio ambiente.

UN ESTUDIO RAZONADO

Noticias muy recientes nos llegan relacionadas con este tema, que dan veracidad al interés con que se está moviendo este sector dentro de la sociedad mundial.

Recientemente se ha celebrado en Colombia, un congreso mundial sobre la calidad  turística, donde el presidente de Comité de Miembros Afiliados de la Organización Mundial del Turismo, Miguel Mirones, ha subrayado la fórmula del entendimiento y la colaboración entre el sector público y privado español – el caso claro del IMSERSO - asegurando que ‘este modelo, que cuando comenzó era totalmente novedoso, hoy se ha convertido en un referente mundial que ha sido replicado en muchos países de todos los continentes, que van vivir una auténtica transformación en su ámbito turístico, que  supondrá una oportunidad ideal para los inversionistas si realizan una gestión adecuada”.

Junto a estas declaraciones, el gobierno de Perú, acaba de celebrar su II Foro Nacional de Turismo Social, donde su viceministro de Turismo, Roger Valencia Espinosa, ha declarado que su ministerio – MINCE-TUR, Ministerio de Comercio Exterior y Turismo - ha creado un modelo de gestión en turismo social para capacitar a las regiones, a través de las Direcciones Regionales de Turismo (directores) en el Perú.

“Este modelo de gestión brindará estrategias, capacidades y herramientas de intervención a las Dircetures en programas de turismo social, a fin de que estos puedan ser incluidos en las estrategias de las regiones para dinamizar el turismo interno El viceministro señaló que las capacitaciones se desarrollarán durante el 2018 y que estas se destinarán a los especialistas de los gobiernos regionales.
Indicó que estos adiestramientos se ofrecerán también a los representantes de los gremios turísticos del país, con quienes se viene trabajando de manera articulada para promover esta actividad.

Un movimiento mundial donde el sector de “los mayores de edad” tienen en protagonismo especial, como está estudiado en el trabajo del magíster peruano, en Marketing Turístico, Elena Villar, “Modelo de Planificación del Turismo para la Tercera Edad”, el cual es un magnífico elemento para basar la estrategia de la capacitación que impulsa el MINCETUR, y que, precisamente, ocupa las bases enunciadas en este trabajo que conocemos en profundidad desde hace algún tiempo.


Grupo turístico de mayores, en Las Cañadas del Teide, Isla de Tenerife, uno de los lugares singulares de mayor aceptación dentro de los programas anuales que pone en servicio el IMSERSO español.

EPÍLOGO

Hechos y realidades que convergen con las experiencias – caso de Costa Rica y Rodrigo Carazo, y el IMSERSO, España – que marcan y señalan un turismo que ya llegó. Que hay que gestionar con conocimiento, sensibilidad  y una alta profesionalidad donde estén presentes una valores humanos sobre los que se edificará un marco adecuado que sirva para llevar el entusiasmo y la felicidad el sector de los mayores de edad, un campo que hay que saber gestionar, donde la cultura tiene un protagonismo principal que no puede quedar en manos inexpertas o faltas del conocimiento necesario para hacer feliz al viajero que se entrega a un programa donde espera encontrar su más íntima satisfacción personal.

(Del Grupo de Expertos de la Organización Mundial del Turismo, de las Naciones Unidas, ONU)

EQUIPOS PORTUENSES DE AFICIONADOS

Salvador García Llanos

En la pequeña intrahistoria del fútbol portuense, hay que consignar el breve capítulo que protagonizaron los equipos de empresas de hostelería, por lado, y los de aficionados y enteramente amateur por otro. Tuvieron sus antecedentes en un denominado campeonato de adheridos, allá por los años cincuenta, que terminó siendo reconocido por la Federación Tinerfeña de Fútbol.

Los torneos de hostelería y aficionados venían a llenar el tiempo estival, cuando paralizaban las competiciones oficiales. El Peñón, aún con cancha de tierra, quedaba disponible. Los equipos participantes abonaban una reducida cuota para gastos de uso y mantenimiento, a veces un duro o diez pesetas por jugador o ficha.

Hubo de todo: rivalidad, calidad, entusiasmo, emoción, goles de nivel, paradas, lesiones, discusiones y hasta agresiones... Algunos encuentros registraban una notable afluencia de espectadores, muchos de ellos extranjeros que, animados por los empleados que les atendían o servían en el hotel, acudían curiosos para apoyarles. Los que éramos devoradores de fútbol a tan temprana edad disfrutábamos.

Que recordemos, hubo al menos dos ediciones del campeonato de hostelería. Las Vegas, Valle Mar, Tenerife Playa, Bélgica, Oro Negro, Taoro, Dinámico, Martina... En una final Valle Mar-Oro Negro, los graderíos estaban casi repletos, como si de un partido oficial se tratara. En esa ocasión, el duelo entre José María Salazar, central del Oro Negro, y Antonio Méndez (q.e.p.d.), delantero centro del Valle Mar, fue épico.

Luego disputaron competiciones los aficionados, si bien, al principio, no sin discusión, hubo acuerdo para admitir hasta dos jugadores federados por equipo. Team Playa, Estrella del Norte, Ucanca, Chiclaneros, Once Amigos, Peseta, Royal, Ye-Yé, Cilantro, Durazno, Peña Celtic, Cariocas, Super 2000, Nuevo Club, Puerto Cruz Aficionado, Peñita, Cima Club, Oriental... son nombres para el recuerdo de quienes practicaron, se esmeraron, emularon y entretuvieron a muchos seguidores durante las épocas veraniegas.

Algunos episodios memorables. Por ejemplo, cuando se enfrentaron Peseta y Royal, el primero con once futbolistas y el segundo con seis. A pesar de la inferioridad numérica, Royal resistió y llegó al desempate mediante penaltis. Sorprendentemente, transformó más que su rival y pasó a la siguiente ronda.

O cuando en plena prohibición de fichar extranjeros, Gilberto Hernández, al frente de Cariocas, concertó con un ciudadano italiano, Alessandro Pietro Riva, su participación en un partido decisivo: “¡No puede jugar!, alineación indebida, se le descuentan los puntos”, se escuchaba en el exterior de los vestuarios, mientras se tensaban los ánimos. El caso es que, al final, no disputó el encuentro.

Tiempos de entretenimiento y diversión futbolera. El Peñón no descansaba en verano. Y muchos gozaban con lo que era algo más que un sucedáneo balompédico en plena década de los sesenta.

JUAN ÉVORA, TODA UNA VIDA CON EL TEIDE

Isidoro Sánchez García

El 6 de diciembre 2017 se cumplieron 39 años de la Constitución española.  Aparte de felicitar a los Nicolás por su onomástica y a los finlandeses por los 100 años de su independencia, me puse a leer artículos periodísticos sobre la importancia de reformar la Carta Magna, adaptándola a la realidad del siglo XXI. Me acordé entonces del algoritmo: “Cada uno es hijo de su época”.

Como el tiempo estaba bueno decidí terminar en la terraza la novela TODA UNA VIDA, el “Libro del año 2014 en Alemania”, del polifacético Robert Saetarle, austriaco, nacido en 1966, acerca de un personaje muy particular, Andreas Eger, nacido en Los Alpes. Me recordó al histórico cabrero Juan Évora por “Toda una vida con el Teide” pero en una isla, Tenerife.

 A Juan Évora, natural del barrio de Chío, t.m. de Guía de Isora, lo conocí en los años de la década de 1950 cuando la familia subíamos en agosto a la caseta de O.P. en Los Azulejos o hacíamos el trayecto La Orotava-El Médano en el haiga que mi abuelo Eustaquio había traído de Venezuela. Nunca faltaba el queso de cabra que preparaba Juan. Luego cuando íbamos a cazar o de excursión con la Peña Baeza. Más tarde cuando me casé y casi me muero con la leche de cabra cruda que Juan me obsequió en agosto de 1967, en la luna de miel que disfruté poco tiempo en el Parador. La nevera de la botella de leche sin guisar era el agua de la galería de El Riachuelo que bajaba en canal hacia las fincas de los Esquivel en Adeje y transcurría por delante de su casa-refugio. Más tarde seguí saludándole cuando comencé a trabajar en el Patrimonio Forestal del Estado (PFE) y administré las fincas de Izarse y Graneritos, en Guía de Isora y Adeje, respectivamente, separadas por el barranco de Erques, ambas titularidades de la empresa británica Fyffes y consorciadas con el PFE para su repoblación forestal y coto de caza. En otros momentos, cuando abrimos  la pista de las siete cañadas del lado del Parador, al pie de Guajara, en la cañada del Capricho, y nos faltó oxígeno. Asimismo, cuando fuimos de excursión a la playa de la Arena, en Santiago del Teide, para conocer unos terrenos que había heredado de su familia isorana y querían comprarlos unos amigos empresarios turísticos del norte. Era la época de cuando en las islas las hembras heredaban la parte cercana al monte y los machos junto a la costa.

Me contó muchas anécdotas sobre la primera vez que conoció el Teide y el Pico Viejo, algunas historias de la construcción de la carretera y de la llegada de la televisión hasta el punto que fue entrevistado en alguna ocasión por Nanino Díaz Cutillas. Los conejos y los hurones, la miel y las abejas eran temas recurrentes, al igual que la atención a puntuales turistas perdidos en Boca de Tauce. Conocí también a su mujer, que de vez en cuando subía desde Chío,  y a su hijo, emigrante en Alemania, de vacaciones por la isla. Asimismo, comentábamos siempre los linderos del Parque Nacional del Teide entre La Orotava y Guia de Isora desde su declaración en 1954.

Durante muchos años, Juan fue el “Rostro Humano del Teide”, como más tarde Benito Fraga, el agente forestal de Taucho. Era amigo de todo el mundo y de manera muy especial de ingenieros (Juan Amigó, Francisco Ortuño y José Miguel González), de geólogos (Telesforo Bravo), de fotógrafos (Imeldo Bello Baeza), de pintores (Martín González y Mazuelas) y de arqueólogos (Luis D. Cuscoy y Matilde Arnay). Resaltó la marca Teide cuando el Diploma Europeo al Parque Nacional, con la amiga Catherine Lalumiére de secretaria general del Consejo de Europa. El octogenario Évora protagonizó, una vez fallecido, la campaña de marketing humano que vivió el Teide como Patrimonio Mundial. Fue en la Florida (USA) y su sobrina nieta, apellidada Évora, me hizo escribir: “Las lágrimas de Miami”, cuando recordé a su pariente Juan Évora en el escenario de la universidad del condado de Miami Dade College.

 Como Andreas, Juan permaneció fiel a la naturaleza contemplado alguna que otra puesta de sol o bebiendo leche de alguna de las cinco cabras que ordeñaba o saboreando la mejores mieles del Teide, si bien conoció la construcción de carreteras en los años de 1940, del parador de Turismo en los años de 1950 y del teleférico en los años de 1960.El actual centro etnográfico de Boca de Tauce sirve para recordar a Juan Évora en Tenerife, como a Andreas Egger lo mantiene vivo la novela de Robert Seethaler en Europa, principalmente en Austria y Alemania. En el caso de Juan Évora tengo la ventaja que lo conocí físicamente durante décadas y permanece en mi recuerdo cada vez que miro al Teide desde mi ventana portuense.

Isidoro Sánchez, ingeniero de montes