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miércoles, 4 de noviembre de 2026
LOS PRIMEROS SURTIDORES DE GASOLINA EN LA VERA Y LAS ARENAS (1950)
Hace unos años, publique un articuló sobre los
surtidores situados en varios puntos de esté populoso barrio de La Vera, para
hacer más exacto fue el lunes 3 de mayo de 2021. Pues hoy 3 de noviembre de
2026, quiero añadir algunos datos más, donde puedo añadir una imagen del
surtidor junto al “Bar Tinerfe“, donde también puedo hablar del casi centenario
de mencionado Bar.
El punto de partida de estas nuevas líneas, salta a
raíz de una publicación que hice sobre del mismo el 27 de octubre del presente,
el que decía así:
-. “BAR TINERFE”
Un referente en esté lugar y populoso barrio de La
Vera, de Puerto de la Cruz, cómo pueden ver la imagen del conocido “Bar
Tinerfe”, desde los años de antaño. Donde sus primeros pasos, fue como “Casa de
Comida, y Bar”, donde su propietaria era conocida por “Doña María La Palmera”.
Donde el bar se encuentra a los pies de la misma carretera general 820.
Buenavista – Santa Cruz.
No tardo muchas horas un Sr. hizo un comentario,
diciendo que el trabajo enfrente del mismo. Y que recordaba que el nombre del
del marido de doña María. Donde me dice que se llama don Hemeregildo. Donde
siempre estaba enfrente donde se encontraba la Capilla de La Cruz del Rayo.
Seguía La Carbonera y la Carpinteria de don Domingo Álvarez León. Pues hable
con don Domingo, y me confirmo el nombre, y me dijo que él había estado en su
casa en la isla de La Palma, en la zona donde se encuentra la iglesia de Las Nieves.
También tengo que decir que, también pude conseguir
la foto donde se puede comprobar el surtidor y hoy día, se ve la huella en el
piso, y los tornillos, donde está sujeto. Otra de las cosas que tengo que
añadir, es que, en la fachada, como pueden comprobar las letras que ven con el
nombre “Bar Tinerfe”, son hechas de cemento, y fueron hechas por la empresa del
mármol de Pedro Barreto, de la Villa de La Orotava.
Bueno, dicho esto, adjunto el artículo completo cómo
lo publique en la mencionada fecha.
-. Continúa.
LOS
PRIMEROS SURTIDORES DE GASOLINA EN LA VERA Y LAS ARENAS (1950)
José
Peraza Hernández
Un
recorrido por los antiguos puntos de suministro, los negocios y las personas
que forman parte de la memoria histórica de este populoso barrio en esté y
pulmón y corazón del valle.
La
historia de nuestros pueblos también se escribe a través de sus carreteras, sus
pequeños negocios y aquellos establecimientos que, con el paso de los años,
terminaron formando parte de la vida cotidiana de sus vecinos.
En
esta ocasión, echamos la vista atrás para recordar cómo eran los primeros
surtidores manuales de gasolina que existían en la zona de Las Arenas y La Vera
alrededor de 1950. Una época en la que los automóviles todavía eran escasos en
nuestras carreteras y repostar combustible constituía una operación muy
diferente a la que conocemos actualmente.
Aquellos
primeros surtidores funcionaban mediante un sistema manual de manubrio, con el
que se suministraban cantidades de cinco litros. Las bombas de gasolina se
instalaban junto a las carreteras, buscando facilitar el acceso de los
vehículos y evitar, en la medida de lo posible, las molestias al tráfico.
Vamos
a recorrer aquellos lugares, recordar dónde estaban ubicados sus surtidores y
recuperar los nombres de algunas de las personas que estuvieron al frente de
estos establecimientos.
LAS
ARENAS, UN PUNTO ESTRATÉGICO PARA LOS CONDUCTORES
Comenzamos
nuestro recorrido en un lugar conocido como Las Arenas, cuyo nombre tiene su
origen en la arena que descendía desde la montaña de La Horca hasta alcanzar la
carretera. El paso continuo y el peso de los vehículos y camiones iban
aplastando aquel material, convirtiéndolo en una arenilla cada vez más fina. De
ahí procede, precisamente, la denominación de este conocido lugar.
Las
Arenas constituía entonces un punto estratégico de comunicación y
abastecimiento para los conductores que recorrían el Valle. Era un lugar de
paso para quienes llegaban desde la Isla Baja, desde el Puerto de la Cruz o
desde otros puntos de Tenerife y se dirigían hacia La Orotava, Icod de los
Vinos o Buenavista. También transitaban por allí numerosos camiones cargados de
frutas y plátanos que tenían como destino el muelle.
En
este enclave se encontraban dos surtidores de combustible, propiedad de los
hermanos Ismael y Domingo, conocidos popularmente como los Hermanos Hernández.
Junto
a ellos había una caseta de madera que se convirtió en un lugar muy frecuentado
por los conductores. Allí podían detenerse para desayunar y recuperar fuerzas
antes de continuar su jornada.
Se
servían bocadillos de caballa, sardina, jamón y embutidos, así como tortillas
francesas. También era habitual que los clientes tomaran la tradicional
«mañana», acompañada de parra, vino o cerveza, para entrar en calor y seguir
después con el trabajo.
La
caseta permanecía abierta las veinticuatro horas del día, ofreciendo servicio a
quienes circulaban por aquella carretera a cualquier hora.
Por
este establecimiento pasaron varias personas encargadas de atenderlo. El
primero fue don Gonzalo, conocido como «Gonzalo el Cigarrero». Posteriormente
estuvieron don Galo; Antonio, de doña Eladia; don Juan y doña Emilia; y,
finalmente, don Santiago Gómez, quien fue el último responsable de la caseta
antes de que desapareciera.
Aquella
construcción de madera tuvo que ser retirada con motivo de las obras de la
autopista, poniendo fin a una etapa que muchos conductores y vecinos todavía
recuerdan.
EL
NACIMIENTO DE LA SHELL DE LAS ARENAS
En
el año 1950 comenzaron las obras de la estación de servicio Shell de Las
Arenas. Con el paso del tiempo, estas instalaciones experimentaron diferentes
mejoras y reformas para adaptarse a las nuevas necesidades de los vehículos y
de los usuarios. Una de las últimas intervenciones mencionadas tuvo lugar en el
año 2002.
De esta manera, Las Arenas fue consolidándose como uno de los puntos de referencia para el suministro de combustible en esta zona del Valle.
LOS
SURTIDORES EN DIRECCIÓN A LA VERA
Continuamos
nuestro recorrido en dirección a La Vera.
Al
llegar a las instalaciones de la Cooperativa La Fast, encontramos otro
surtidor, aunque este tenía una particularidad: estaba destinado exclusivamente
al abastecimiento de los vehículos propios de la empresa.
Seguimos
avanzando y llegamos a la entrada de La Güina. Allí, junto a la carretera, los
jardines y la venta de comestibles de Juana y Benigna, se encontraba otro de
aquellos surtidores.
En
este establecimiento trabajaba despachando Manuel Gómez, conocido popularmente
como Lolo.
Era
uno de los puntos de referencia para quienes transitaban por aquella zona,
donde el pequeño comercio y los servicios de carretera formaban parte del
paisaje cotidiano de La Vera.
EL
SURTIDOR DE LA VENTA DE DON MIGUEL PÉREZ
Nuestro
siguiente punto se encontraba antes de llegar al antiguo Cine Vera,
concretamente en la venta de don Miguel Pérez y su esposa, doña Ángela.
Además
del establecimiento, en el exterior había varios bidones y un surtidor
destinado a la venta de aceite a granel, así como otro para el suministro de
petróleo.
Eran
tiempos en los que estos pequeños negocios ofrecían diferentes productos y
combustibles que resultaban imprescindibles para las necesidades domésticas y
el funcionamiento de los vehículos de aquella época.
EL
SURTIDOR DONDE HOY SE ENCUENTRA EL BAR TINERFE
Continuando
por nuestro recorrido, encontramos otro surtidor situado en el lugar donde
antiguamente había una casa de comidas y donde hoy día se encuentra el conocido
Bar Tinerfe.
Otro de los puntos que, nos permite reconstruir cómo se distribuían los establecimientos y servicios a lo largo de la carretera general de La Vera.
EL
ÚLTIMO SURTIDOR: EL RAMAL DE LA VERA
Finalizamos
este recorrido histórico en el Ramal de La Vera, concretamente en el cruce
desde el que se podía continuar hacia la Isla Baja o tomar el camino en
dirección a la Montaña.
En
este lugar se encontraba el último de los surtidores que recordamos en nuestro
recorrido. Era propiedad de los hermanos Mareros, una familia vinculada al
comercio que, según se recoge en estos recuerdos, continúa actualmente dedicada
a esta actividad.
LA
MEMORIA DE UNA ÉPOCA
Así
eran aquellos primeros puntos de suministro de combustible en Las Arenas y La
Vera. Un tiempo en el que las bombas manuales, los bidones de aceite y
petróleo, las pequeñas ventas y las casetas de carretera constituían una parte
importante de la vida económica y social de nuestros barrios.
Detrás
de cada surtidor había una familia, un negocio y muchas historias que merecen
ser recordadas. Eran lugares de encuentro para conductores, trabajadores,
comerciantes y vecinos que, en sus desplazamientos diarios, encontraban allí un
espacio donde repostar, comer algo o compartir unos minutos de conversación.
Hoy,
cuando observamos las modernas estaciones de servicio y las carreteras que
atraviesan nuestro Valle, resulta difícil imaginar aquellas instalaciones tan
sencillas. Sin embargo, forman parte de nuestra historia y de la transformación
que experimentaron La Vera y sus alrededores durante el siglo XX.
Recuperar
estos recuerdos es una manera de conservar nuestra identidad, reconocer el
esfuerzo de quienes nos precedieron y dejar constancia de una historia local
que no debemos permitir que caiga en el olvido.
-. Continúa:
Bienvenidos al Diario del Valle
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LOS PRIMEROS SURTIDORES DE MANO, EN LA VERA
1950
Lunes,
3 de mayo de 2021
LOS
PRIMEROS SURTIDORES DE MANO, EN LA VERA 1950
José
Peraza Hernández
La
Rueda del tiempo, vamos a enumerar, los surtidores de veo a mano, dónde se
ubicaban y detalles de los mismos en 1950. Los pocos automóviles que circulaban
por la en la isla, se abastecían de gasolina en los surtidores o bombas de
gasolina instalados cerca de a la carretera, con el fin de poder aparcar y no
molestar al tráfico.
Estos
funcionaban a mano con un sistema de manubrio y expedían 5 litros. Así estaba
la cosa en esa época.
Pasamos
a detallarles los primeros; comenzamos por un lugar conocido como Las Arenas.
Esté lugar lleva este nombre porque bajaba la arena desde la montaña de La
Horca, llegaba a la misma carretera, y con el peso de los vehículo y camiones,
aplastaba dicha arena convirtiéndola en arenilla, aún más pequeña. De aquí, le
viene su nombre Las Arenas.
Esté lugar es el pulmón del valle, un punto clave, para repostar, gasolina o gasoil, para todos los conductores que venían desde la isla baja, otros del Puerto y que iban en dirección a La Orotava, para Icod de Los Vinos o Buenavista, y otros muchos que venían cargados de frutas, plátanos, que se dirigían al muelle.
Aquí
se encontraba dos surtidores, propiedad de los hermanos Ismael y Domingo,
conocido como los Hermanos Hernández.
Al
lado se encontraba una caseta de madera, lugar al que los conductores acudían a
desayunar, bocadillos de caballa sardina, jamón, embutidos o tortilla francesa,
y se tomaban la “mañana”, de parra, vino o cerveza, para coger calor y
continuar la jornada. Esta caseta estaba abierta las 24 horas.
El
primero que atendía está caseta, fue don Gonzalo, conocido por “Gonzalo el
cigarrero”.
El
segundo Don Galo.
El
tercero Antonio de doña Eladia.
El
cuarto Don Juan y Doña Emilia.
El
quinto y último fue Don Santiago Gómez, ya que hubo que quitarla, por el paso
de la autopista.
En
el año 1950, empezaron las obras, de la Shell de las Arenas. Aunque a lo largo
de todos estos años, ha tenido varias mejoras, la última fue en año 2002.
Ahora
continuamos con los surtidores.
Nos
vamos en dirección a La Vera. Llegamos a las puertas de la Cooperativa La Fast.
Aquí había un surtidor, pero solo era para los vehículos propios de la Empresa.
El siguiente se encontraba para que la gente pueda situarse, a la entrada de la Güina, junto a la carretera y los jardines, y la venta de comestible, de Juana y Benigna, donde trabaja, despachando Manuel Gómez, conocido por Lolo.
El
siguiente se encontraba antes de llegar al Cine Vera, en la venta de Don Miguel
Pérez y su esposa doña Ángela. A parte de eso, por fuera también se encontraban
unos bidones y un surtidor, para vender aceite a granel, como otro para la
venta de petróleo.
El
siguiente se encontraba donde había una casa de comida y dónde hoy en día, se
encuentra el Bar Tinerfe.
El
último, se encontraba en el Ramal de La Vera. Donde está el cruce, para seguir
hacia la isla baja, y para ir hacia la Montana. Estos surtidores eran propiedad
de Los hermanos Marrero, y actualmente continúan dedicándose al comercio.

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