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sábado, 1 de abril de 2017

AUSENCIA

Salvador García Llanos

El caso es que el Puerto de la Cruz ha quedado fuera de la firma, en Madrid, de la carta fundacional de la Asociación de Municipios Turísticos de Sol y Playa, suscrita por los alcaldes de Adeje, Arona y San Bartolomé de Tirajana. Aunque haya tiempo de adherirse -un suponer, nadie ha dicho nada-, lo cierto es que, en el arranque, la ausencia portuense se interpreta como una señal más de la pérdida de peso -el liderazgo hace tiempo que pasó a otras manos, más potentes- en el concierto de los municipios turísticos. A las tres localidades canarias citadas, hay que sumar Calviá, Lloret de Mar, Salou, Benidorm y Torremolinos, de lo más granado en el ámbito de los destinos españoles.

La flamante asociación está avalada por la Organización Mundial del Turismo (OMT) y la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), la patronal del sector. Los ocho destinos firmantes representan, por sí solos y con diez millones y medio de viajeros, más del 10% de los casi cien millones de movimientos turísticos registrados en España en 2016; y el 16,5% de los trescientos treinta millones de pernoctaciones. De tal asociación, de lo que simboliza su constitución y puesta en funcionamiento, ha quedado fuera el Puerto de la Cruz.

Para quienes se estén preguntando para qué va a servir esta fórmula, la primera respuesta es que estamos ante una emergente interlocución en la relación con las distintas administraciones públicas, orientada, según las primeras manifestaciones de los promotores, a canalizar adecuadamente la participación de los destinos en el acceso a programas y financiación de los recursos públicos. La valoración de la importancia estratégica en el sostén de la productividad económica es primordial. La revisión de los sistemas de prestación de servicios y mantenimiento, pensada para nativos y visitantes, es otro elemento de trabajo. De todo ello ha quedado fuera, al menos de momento, el Puerto de la Cruz.

El turismo -lo ha dicho el alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga- “requiere de nuevos conocimientos y avances”, orientados, naturalmente, a innovar y cualificar el producto y el destino, además de “ofrecer y prestar servicios públicos más eficientes”. Por tanto, que los regidores de ciudades que han crecido y se han desarrollado turísticamente al calor de la fórmula sol y playa -durante un tiempo denostada, pero últimamente cada vez más apreciada-, hayan coincidido en planteamientos que son comunes y entrañan la suficiente importancia como para mejorar sus estándares competitivos, resulta importante pues los avances, impulsados por la OMT y la CEHAT, serán determinantes a medio y largo plazo, sobre todo si se ralentiza el proceso de crecimiento.

El Puerto de la Cruz ha estado ausente en la constitución de esta alianza. Tiene que preocupar. En esta larga carrera, los fondistas tienen mucho que decir. Pero si no están ni se les espera, malo. La de Madrid, no era una foto más de la que se puede prescindir. Era el primer paso con el que otros, que luchan por lo mismo, se han adelantado.

HABLAMOS DE DON DOMINGO LUIS ESTRADA

Esteban Domínguez

Este que suscribe quiere de un modo sencillo aquel gran alcalde que tubo Los Realejos como lo fue don Domingo Luis Estada. Un hombre que casi doce años estuvo llevando las riendas de los realejeros bien agradecidos.

Gracias a él la Virgen de Carmen de Los Realejos, tiene su espléndido Santuario, su arquitecto según me contó, fue don Tomás Machado, hermano del general Machado, que luego sería nombrado hijo adoptivo de Los Realejos.

Don Domingo Luis Estrada y a través de “regiones desbastadas” pudo lograr, dada la amistad que tenía en aquellos años con el ministro de la gobernación don Blas Pérez que Ntra. Sra. del Carmen tuviera hoy este santuario. Al que dicen algunos, todos los vecinos pusieron las piedras, pero la realidad es otra…

En una ocasión u sin pretender don Domingo Luis me entregó en su casa de la Calle Benavides de Santa Cruz, el Acta de la Primera piedra, la cual yo hice entrega de ella, en el pontifical que tuvo lugar con motivo de celebrase el “25 Aniversario” de su bendición. De dicha acta a la Hermandad-Cofradía del Carmen, siendo párroco don Ramón Padilla Brito.

En dicho pontifical que presidió el obispo don Damián Iguacen, este suscribe entrega dicta hasta. Hay fotos “testimoniales” pasa los dudosos.

Y este que suscribe pregunta una vez más ¿en qué lugar del santuario o pared han colocado dicha acta? En fin, no quiero colocarme en el pecho algo que no es mío, pero si saber dónde está. Simplemente eso.

Otros se olvidan que después del incendio de la Parroquia de La Concepción de Los Realejos, se lo debemos a Padre Siverio y a cuantas personas colaboraron para que la restauración se llevara a efecto, entre otras muchas cosas que ha hecho por Los Realejos y del cual es hijo predilecto merecidamente.

Y hablando de piedras y de ermitas u obras de arte, parece que se olvidan de las ermitas de san Pedro y de la de Tigaiga y quieren dieron la casa para restaurarla en algunos medios de comunicación.

En fin, don Domingo Luis estrada, estuvo en casa acompañado de su hijo Domingo, me entrego valiosos documentos y fotografías que conservo, y en otra ocasión me comentó: “amigo Domínguez, si podre entre en el ayuntamiento, más podre salí para irme a Santa Cruz después de tantos años de alcalde de Los Realejos.

Gracias a la amistad que tenía con don Antonio González y González, Rector de la Universidad de La Laguna, pudo lograr que Los Realejos tenga hoy un Instituto de enseñanza, en Los Realejos.

 Tampoco hay que olvidar, sin duda alguna, al general Machado, realizo muchos favores a muchos realejeros, y creo y ha sido una acertada idea, nombrarlo Hijo Adoptivo  de Los Realejos.

Nunca dejemos de valorar a tanta gente buena que, a cambio de nada, han realizado una digna labor por este municipio, como lo han sido tantas personas, que están en la mente de todos…alcaldes, curas, personas sin       ánimo de lucro, trabajando por un pueblo mejor y más dinámico, como no podía ser de otra manera. y esto, sin duda, hay que tenerlo en cuenta, sin el menoscabo de nadie.

¡qué malos somos mientras vivimos! Cuando nosotros no existimos nos recuerdan, pero llorar sobre una tumba, el aire la evapora. Colocar una flor se marchita. Rezar por su alma, sube al cielo, el dinero no lo es todo, ni “pompa” de algunos tampoco.

Recordemos pues a tantas personas que se quitan el “pan” de la boca para socorren al que tiene hambre.

EL PUERTO DE LA CRUZ DE AYER Y DE HOY

Agustín Armas Hernández

Escribir sobre el Puerto de la Cruz es siempre grato. Para mí lo es doblemente. Primero, porque le escribo al pueblo que me vio nacer. Y segundo, porque lo quiero y lo llevo en mis entrañas.

La importancia del Puerto de la Cruz, tanto comercial como turística, nadie la pone en duda. Su pequeño muelle, ahora solo pesquero, fue en los siglos XVII y XVIII el más importante de las Islas Canarias en carga y descarga de mercancías. Por su minúscula bocana salían los productos agrícolas y artesanales de nuestras islas rumbo a los mercados europeos y americanos. Debido al poco calado de la bahía las mercancías eran transportadas en lanchones a los grandes barcos anclados en alta mar. Como consumidor habitual y principal de los productos de las Islas Canarias sobresalía la población británica. Hacia Inglaterra partían los mejores caldos que daban las vides de nuestros campos. Y, sobre todo, la famosa malvasía que Shakespeare tanto alabó y resaltó en sus escritos y en amenas charlas con sus amigos. De entre los productos del agro isleño que se exportaban a ese mercado, aparte del vino ya mencionado, destacamos los siguientes: plátanos, tomates, papas, cebollas, cebollinos, etc. Sin olvidar, claro está, la cochinilla (insecto hemíptero que convertido en polvo se empleaba para dar color a telas como lana, seda o lino). Este minúsculo animalito fue muy solicitado por el mercado textil mundial, favoreciendo su exportación muy positivamente a la economía isleña.

Con el descubrimiento y aplicación de los colorantes químicos terminó el interés y el envío de la cochinilla.

Si Inglaterra fue el principal consumidor de nuestros productos, también fue uno de los primeros surtidores de mercancías a este archipiélago. Productos necesarios para la manutención de nuestras gentes y para la prosperidad material de esta tierra. De ese país, o de los que estaban bajo su órbita, importábamos, entre otras mercancías, pintura, loza (vajillas de China); madera (de Riga), chocolate, caramelos y utensilios para la construcción. Uno de los principales receptores de estas partidas en el Puerto de la Cruz era la compañía Reíd S.L., casa fundada en 1867 por D. Pedro Reíd, conocido, en estos peñascos, por D. Pedro el Inglés (aunque su origen era escocés), siendo además cónsul de ese país en las Islas Canarias. Fallecido este popular y querido personaje, la firma pasó a llamarse Tomás M. Reíd, nombre de su hijo, quien también heredó el nombramiento de cónsul de Gran Bretaña en esta tierra. Esta casa comercial de gran arraigo en el Puerto de la Cruz poseía en su interior una bien dotada bodega de vinos de la tierra y licores de variadas marcas. Vinos que, como quedó dicho, se exportaban y licores que se importaban allende del mar. La bonanza del mar del sur, lo contrario del norte (siempre alterado), el acondicionamiento de las Carreteras y los medios rápidos y modernos del transporte de mercancías propiciaron que, desde finales del siglo XIX, el muelle del Puerto de la Cruz perdiera el liderazgo y protagonismo de muelle principal, cediéndoselo al de Santa Cruz de Tenerife. No obstante, el pequeño y vetusto muellito seguía atendiendo, con su rudimentario y engorroso sistema de embarque, a los grandes navíos que a él se acercaban a cargar mercancía.

Con el transcurrir del tiempo y el intercambio comercial entre las Islas Canarias y el continente europeo, además de con el americano, se fue propagando por todo el mundo la belleza de nuestra tierra y la benignidad de su clima. El Teide, el Valle de la Orotava y el Puerto de la Cruz, fueron y quizás sigan siéndolo a pesar del deterioro, los principales atractivos de cuantos nos visitaban y visitan. Motivos de salud, científicos, artísticos y últimamente turísticos son la causa de cuantos aquí se acercan. Grandes.

Personalidades nos han visitado a lo largo del tiempo. Viajeros ilustres en el Puerto de la Cruz se han hospedado. Destaquemos algunos de ellos, Alexander Von Humboldt (científico naturalista), Marianne North (pintora), Olivia Stone (escritora), etc. Muchos de los personajes que llegaban a Tenerife procedentes de Europa se quedaban largas temporadas e incluso para siempre viviendo en el Puerto de la Cruz.

En aquellos tiempos, que conocemos como es obvio por los medios escritos o a través de conferenciantes de historia, la hoy Ciudad Turística de Canarias fue medio campesina y medio marinera, viviendo de esas dos posibilidades, la agricultura y la pesca. El turismo no se conocía o no se practicaba, más sí empezaba a vislumbrarse propiciado por la propaganda favorable que sobre el clima y belleza de estas islas hacían nuestros primeros visitantes que, por diversos motivos, como quedó dicho, hasta estas islas se desplazaban, sobre todo, a curar sus enfermedades o de paso hacia otros lugares del mundo. Muchos de los que por aquí pasaban, volvían acompañados de sus familiares a conocer las islas o a establecerse definitivamente en el Puerto de la Cruz. Ingleses, irlandeses, holandeses, alemanes, franceses, etc., en esta bonita ciudad se ubicaron e incluso fundaron su hogar.

Después de pasado el tiempo, algunos de sus descendientes se casaron con nativas canarias. De esas uniones matrimoniales nació, en parte, esa intelectualidad que ha caracterizado a muchos portuenses. Téngase en cuenta que muchas de esas familias que en el Puerto de la Cruz se afincaron, entre su equipaje traían libros. Libros que en las Islas Canarias no se conseguían fácilmente. Si a esa razón se le añade la cultura que ya poseían, de los estudios en sus países de origen, se puede comprender sin dificultad que la llegada de los extranjeros a esta ciudad benefició cultural y materialmente a su población. De entre las personalidades que ha dado el Puerto de la Cruz podemos citar algunas de ellas: D. Agustín de Betancourt (ingeniero inventor, 1758-1824), D. Tomás de Iriarte (fabulista, 18-9-1750) y D. Luis de la Cruz y Ríos (pintor de cámara del Rey Fernando VII, 1776-1853). Etc.


Pero el Puerto de la Cruz seguía inquieto con su pequeño muelle, necesitaba otro de más calado y amplitud, donde pudieran atracar los buques que a su costa llegaban a cargar los frutos del Valle de La Orotava. Este muelle, hasta hoy, no se ha podido conseguir por dos razones principales. En primer lugar, porque el mar reinante en el norte de Tenerife casi siempre alterado, no hacia fácil su construcción. Al menos con los medios que había en aquel entonces. Hoy es otra cosa, Y, en segundo lugar, porque los que podían y estaban llamados a intentarlo no querían ni les interesaba dicho muelle. Debido, más que nada, a que la ubicación de un gran muelle en el Puerto de la Cruz, norte de Tenerife, perjudicaba a sus intereses personales. Pero aquel pueblito pintoresco y recoleto no podía perecer, estancado en el tiempo. Por dos principales motivos no se quedaría rezagado e ignorado. Primero, porque posee uno de los mejores climas del mundo y segundo porque está instalado en el mejor lugar del famoso Valle de La Orotava: a sus faldas y lindando con el mar océano. El Puerto de la Cruz, a pesar de algunos, ha pasado en pocos años de pueblo pequeño, aunque de siempre culto, a Ciudad Turística de Canarias, con importantes avenidas, bonitas plazas y jardines, sin olvidar, claro está, sus lindas playas, que hacen de todo ello el atractivo y la atracción de los miles de turistas que cada año nos visitan.

CUANDO UN AMIGO CRUZA EL UMBRAL

Antonio-Pedro Tejera Reyes

IN MEMORIAM

LEONCIO AFONSO PEREZ: 100 AÑOS DE VIDA

Hoy martes 28 de marzo, es un día triste. Se fue quien marcara definitivamente mi vida y mis largos años en el mundo de las enseñanzas del turismo. Mi maestro, amigo, consejero y director.

Son cientos las fotografías que tenemos junto a este entrañable amigo que fuera para nosotros muestro padre intelectual y filosófico. Los diez años que convivimos – de 1965 a 1975 – dentro de la Escuela de Turismo de Tenerife, y del Centro de Estudios Turísticos de Canarias, eran una prolongación de una amistad profunda nacida alrededor del mundo del turismo, donde nos conocimos, nosotros como autores de la sección TURISMO del diario La Tarde de Santa Cruz de Tenerife, y Leoncio como un emprendedor profesor universitario, que junto a otros compañeros habían construido un hotel en la zona costera de La Laguna, Bajamar. Desde allí llegó a ser el presidente del Centro de Iniciativas y Turismo de aquella localidad, con lo cual se convertía en uno de los pioneros del desarrollo del turismo de Tenerife, fuera de las fronteras de Puerto de la Cruz. Eran los años sesenta del pasado siglo.

Los cientos de alumnos que recorrieron en aquellos memorables años nuestras aulas, guardan un imborrable recuerdo de este gran hombre, de su amable y excelente trato, en ningún momento alterado, su  bien modulada voz, como corresponde a un buen profesor, y sus amplios conocimientos humanísticos todos ellos enfocados a resaltar su importancia para aplicarlos al desarrollo del turismo que en Canarias, y el mundo entero, comenzaba a ser un importante renglón en su desarrollo socio-económico y político. “Don Leoncio”, como era conocido entre todo el alumnado, era como un padre para ellos al igual que para nosotros.
Su sincera amistad y vastos conocimientos de la enseñanza, fueron la puerta que se nos abrió cuando tuvimos que encontrar un Director Técnico, para fundar esa escuela de turismo, que con su sabiduría, su asesoramiento y su indiscutible entrega personal, se convirtió en un ejemplo en toda España, como fue reconocida reiteradamente por las autoridades nacionales en varios actos públicos, algunas de ellas como el Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne,  el subsecretario del mismo ministerio, Antonio-José García Rodríguez Acosta, o el Director General de Empresas Turísticas, León Herrera Esteban,  entre otros altos cargos. Leoncio tenía el don de ser una persona que ejercía una gran atracción por su delicado y ejemplar trato personal. Sin ningún género de dudas fue nuestro más admirado y querido maestro.

Respetado y apreciado por todos sus compañeros de la Universidad de La Laguna, involucró a sus más característicos catedráticos en nuestra labor en la escuela de turismo, y por ella pasaros, eminentes personajes como Jesús Hernández Perera, Luis Diego Cuscoy, Carmelo García Cabrera, Cesáreo Tejedor, Telésforo Bravo… Todos respetados amigos de un hombre que con su trabajo y su bonhomía se ganó en toda su vida los mejores aprecios.

En el campo internacional, su cartel como un profesor turístico del más alto nivel, lo cimentó con sus primeras intervenciones en Venezuela, cuya actividad supuso la invitación por la Corporación Nacional de Turismo de Colombia, a hacer un amplio recorrido por el país, trasmitiendo unos cursos de turismo, que tendrían más tarde su prolongación con extraordinario éxito, en Sao Paulo y Río de Janeiro,  Brasil; y Asunción, Paraguay, algo que vamos a tratar de publicar en nuestro Balcón de Venezuela, con algo más de extensión, con el fin de hacerle un humilde y justo homenaje, a este personaje sabio amigo, de inolvidable recuerdo para nosotros.

Su benemérito trabajo en la Escuela de Turismo de Tenerife, le fue reconocido por el Estado Español, concediéndole la Medalla al Mérito Turístico.

Descansa en paz querido amigo. Siempre estarás en nuestra mente y en nuestro corazón.

Foto de Portada: Leoncio Afonso Pérez, entregando al Secretario de Turismo del Estado de Sao Paulo, Brasil, Pedro de Magallahes Padilla, un presente de la Isla de Tenerife, con nuestra presencia y la del rector de la Universidad de Morumbi, Dr. Gabriel-Mario Rodrigues.  Era el año 1973.

¡VIVAN LOS POETAS EN LA SOCIEDAD!

Gloria Esther Valladares Rivera

Poemas, Versos, Rimas y Sentimientos,
Va hilvanando el poeta, ¡en su cabeza!
Gravando con su pluma su sentir,
¡Va dejando sus huellas en un papel!

Y como esa llama
Que enciende fuegos,
¡Con gran pasión!
Echa a volar su intelecto e imaginación.

En cada palabra que escribe
Va impregnando su corazón.
Con su magia va reflejando,
la belleza escondida de esta sociedad;
Con transparencia, justicia y dignidad.

Y como mensajeros, Vamos cincelando,
pluma en mano la poesía!
Quedando grabada y perdurando
En el tiempo y la distancia,
Atesorada por esa Gran Fuerza
¡Como lo es la Palabra!

¿Qué haría una sociedad sin poetas?
¿Sin su poesía, sin su entrega, sin su pasión?
Por todo eso y más…

¡VIVAN LOS POETAS EN LA SOCIEDAD!

IMPUESTOS CANARIOS

Lorenzo Soriano

De las peores materias que la clase Política ha tratado en Las Islas Canarias, es también la Materia Fiscal. El acercar la Administración Tributaria con impuestos cedidos y locales, era para ayudar en cercanía. Pues bien, esta cercanía se ha transformado en algo opresivo, recaudatorio, intimidatorio, las más veces Ilegal en la incoación y en el tratamiento de su exigencia, pero lo peor es la indefensión absoluta y arbitraria, a la que somete al Contribuyente Físico o Jurídico residente en Canarias. ¡La pura vergüenza y los miles de reclamaciones obligaron a cerrar oficinas tributarias!"trabucaires"!, donde se imponía la pernada fiscal.

De la miríada de impuestos, tasas, tributos, y demás obligaciones fiscales, la mayoría desnortadas e incumplibles, destacan los inevitables IGIC y AIEM (antes APIC).      
                     
El Impuesto General Indirecto Canario, podíamos decir, asimilable al ITE, aunque distinto en su naturaleza, puede ser soportado y repercutido por todos los agentes intervinientes en el proceso económico, salvo el consumidor final que no puede a su vez trasladarlo. El AIEM, o Arbitrio sobre Importaciones y Entregas de Mercancías, hoy en día alcanza a más del 60% de lo que entra en las islas, cuando era un arbitrio para proteger a las empresas que fabricaban en Canarias. Esta cuestionado Jurídicamente y es una de las causas de la pobreza de las islas.       

Por este concepto se recaudan más de 150 millones de €(Meuros). 

No es trasladable y recae sobre el importador en su totalidad.  

Suben Igic y como ya está en insoportables limites, le dan a la manivela del Aiem, impuesto contestado y reclamado ilegal.
                                                                                                                  
La Recaudación del IGIC, supone unos 1.700 meuros al año. Entre ambos dos impuestos, detraen del bolsillo de los contribuyentes finales alrededor de 2.000 meuros al año. Una auténtica barbaridad. Lo que realmente no sabemos es en que se gasta o a que se destina dada la poca fiabilidad de veracidad de las cuentas anuales de la Región. Pero es que, además, "obliga" a que los empresarios trasladen el AIEM a sus precios, lo que supone otro mordisco más a los bolsillos de los ciudadanos de aproximadamente 300 meuros, que añadidos a los 2.000 meuros correspondientes a los costos de transporte, no subvencionados por lejanía ni insularidad, arrastres, seguros y DESPACHOS aduaneros incomprensibles, provocan una paralización del comercio, que el turismo se retraiga en compras y una falta de liquidez en los ciudadanos. Lo que ocurre realmente es que el 99% de los empresarios, al considerar el AIEM un "mas costo", no lo separan de los impuestos para aplicar el margen. Con lo cual, la factura de incidencia del impuesto se duplica para el consumidor y le resta, repito, capacidad de adquisición y ahorro, llevándonos a que disminuya el intercambio y actividades anexas, por falta de demanda o de aceptación del precio, inalcanzable para muchísimos ciudadanos.       
 
Es como cuando se le incoa un impuesto a un banco y dice el Sr. ministro que "en absoluto repercutirá en los precios de los usuarios, pero que incluso antes de comenzar la recaudación se aplica y a doble. O como los sobrecostes corruptos, que jamás sabremos que nos cuestan lo que los políticos se llevan, ya que, si se les destina un 3 ,4 o 10%, lo que se carga en las facturas corruptas es como mínimo el doble. Y de Oca a Oca y la piñata para quien le toca. Como no venga alguien serio a poner orden, nuestro paro no bajara del 30% ni con que vinieran 15 millones de turistas, muchos de ellos "prestados”.
                                                                 
Queremos unas Canarias, de vuelta a lo más parecido a Puertos Francos o Paraísos Fiscales para que podamos desarrollarnos y competir con nuestras "Metrópolis" europeas en igualdad de condiciones. Si es pedir la Luna, la estoy pidiendo y pedimos mucho menos que otras comunidades que piden y les dan, peores imposibles.

A reflexionar.

EL EXTRAVAGANTE Y EL TRABAJADOR

Lorenzo de Ara

“Todas las extravagancias caen ante su fuerza”. No sé quién es el autor o autora de la frase, pero me viene como anillo al dedo para seguir escribiendo sobre los avatares del Puerto de la Cruz y, a la vez, sobre la memez política que, todavía hoy, para desgracia de sus vecinos, se experimenta en ella.

La extravagancia en un líder político es muchas veces consustancial a su forma de ser. Incluso a su forma de entender la vida. Ni que decir tiene que un servidor siempre ha mostrado el mayor de los respetos hacia el camino ideológico y personal que emprende libremente un coetáneo.

En la política, la extravagancia es una herramienta (casi nunca un arma) tentadora pero a mi entender, ineficaz y pesada. Extravagancia es pontificar a todas horas. Pregonar a los cuatro vientos la llegada del apocalipsis, aun a sabiendas de que la mentira se huele y se ve, y es fea porque se muestra desnuda y envejecida de tanto usarla.

La extravagancia en los jóvenes que militan y participan en un proyecto político es mucho más dolorosa.

Pero, claro, alguien podrá preguntarse qué quiere decir Lorenzo con extravagancia. La RAE sentencia:

1. adj. Que se hace o dice fuera del orden o común modo de obrar.

2. adj. Raro, extraño, desacostumbrado, excesivamente peculiar u original.

3. adj. Que habla, viste o actúa de forma excesivamente peculiar u original. U. t. c. s.

4. adj. desus. Dicho de una correspondencia: Que, por tener su destino en otra población, es recibida en tránsito por una administración de correos.

5. m. desus. Escribano que no era de número ni tenía asiento fijo en ningún pueblo, juzgado o tribunal.

6. f. Cada una de las constituciones pontificias que se hallan recogidas y puestas al fin del cuerpo del derecho canónico, después de los cinco libros de las Decretales y Clementinas.

Al hijo de Adela y Periquín le interesa que se tenga muy presente, en uno de los momentos más concluyentes para el Puerto de la Cruz, que el lector, siempre sapientísimo, señale el defecto y posterior efecto que un líder político local podría (de hecho ya lo está haciendo) causar a los intereses de la ciudad.

A ver si de una vez por todas el líder en cuestión hace un ejercicio bien sencillo. Consiste, por ejemplo, en meditar sobre lo que dice el filósofo español, Fernando Savater: “Nuestros tenaces vicios espirituales.” O lo que escribe Pedro G. Cuartango, director de El Mundo: “Todo esto no es una teoría abstracta ni un discurso para un debate académico sino que es la triste conclusión que podemos extraer de un entorno dominado por la demagogia y el populismo, que nos conducen a mirarnos al ombligo y a responsabilizar a los otros de los males de los que somos responsables.”

Poco a poco voy experimentado un cansancio infinito al escuchar por obligación la repetida cantinela del que, sabiéndose perdedor, ridículamente va dando lecciones de victoria y de superioridad moral. Repito, un cansancio que puede llegar a confundirse con el asco.

P.D. Juan Carlos Marrero, concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz está desarrollando un trabajo notable en el área, a la que llegó para sorpresa de muchos, y en la que, también para sorpresa de un servidor, se encuentra muy a gusto y con ganas sobradas de aprender todos los días. Es un hecho que existe la maduración vital de las personas. De Juan Carlos me distancié muchísimo en el pasado. Pero no me duele en absoluto reconocer que el edil de este mandato, tras sufrir con crudeza el batacazo electoral de CC en las pasadas elecciones locales, es un hombre y un político en el que el alcalde puede y debe depositar la máxima confianza. Aunque Marrero repita hasta la saciedad que su ciclo en la política concluirá en 2019, soy de los que afirman que se ha ganado con creces recapacitar sobre ese precipitado adiós que tanto anuncia. Yo no regalo piropos. Yo constato hechos. Marrero está haciendo un gran trabajo.